• Regístrate
Estás leyendo: Retomar el crecimiento
Comparte esta noticia

Economía empática

Retomar el crecimiento

Héctor Farina Ojeda

Publicidad
Publicidad

Mientras la guerra comercial se va profundizando, con escaramuzas entre China y Estados Unidos al mismo tiempo que el gobierno estadounidense amenaza con aranceles a los autos europeos, la posición mexicana se vuelve más incierta: entre la especulación, las posibles afectaciones y la necesidad de lograr un crecimiento económico sostenido. No hay certezas sobre el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ni sobre cómo seguirá la escalada de imposición de aranceles entre las naciones. Y en medio, la economía, a la espera de elecciones y nuevo gobierno.

Mucho antes de tanta incertidumbre y tanto arancel proteccionista, el problema del crecimiento ya era preocupante: 2.1 por ciento en promedio en los últimos 30 años no alcanza para reducir la pobreza ni minimizar, aunque sea en algo, la desigualdad. Entre el crecimiento mediocre y la exacerbada concentración de la riqueza, no sólo se mantiene la enorme desigualdad sino que cada vez hay menos posibilidades de movilidad social, es decir de encontrar la forma de salir del círculo de la pobreza. El crecimiento no alcanza ni para distribuir riqueza ni para generar empleos de calidad suficientes.

Con los pronósticos de los efectos de la guerra comercial, la situación no mejora. En el mejor de los escenarios, el repunte esperado ronda entre 2 y 3 por ciento para este año y el siguiente. Y obviamente, esto no alcanza y nos ubica en una ironía en la que se aplaude la estabilidad de los grandes números, aunque ello implique que los pobres sigan pobres, los empleos precarios, los salarios bajos y la desigualdad profunda. Hay pesados lastres que no se han podido superar, como la mala calidad educativa, la competitividad baja y la escasa productividad. Y todo esto pesa demasiado a la hora de pensar en el crecimiento necesario y en las oportunidades que debemos generar.

¿Se puede crecer lo suficiente en tiempos de crisis? Esta es una pregunta que parece que acecha permanentemente a la economía mexicana. Hay lecciones que dan cuenta de que sí es posible: Finlandia emergió de la quiebra mediante la ciencia y la tecnología; Singapur dejó de ser una isla de piratas a partir de su inversión educativa; Noruega convirtió los ingresos petroleros en un impulso para la educación. Lo interesante es saber cuál será el impulso que tomará la economía para retomar el sendero del crecimiento importante y sostenido.

En este ambiente de guerras comerciales, aranceles aparecidos y acuerdos inciertos, lo peor es quedarse a la expectativa. La diversificación de los mercados y de la oferta exportadora, los niveles de competitividad, la innovación, la inversión educativa y la ciencia y la tecnología no pueden esperar. Tenemos una economía lenta, pesada y con demasiados lastres. Por eso hay que oxigenarla con profesionales mejor formados, con inversiones más productivas, con apoyos a los que emprenden y con nuevas estrategias comerciales. Necesitamos el crecimiento y para ello necesitamos reinventarnos.

@hfarinaojeda

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.