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Lunes , 22.10.2018 / 08:10 Hoy

Columna de Héctor Diego Medina Basave

El Partido Republicano se desmorona

Héctor Diego Medina Basave

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Al ver los resultados del supermartes, está claro que Donald Trump se mantiene como el indiscutible favorito para ganar la nominación hacia las elecciones generales, aunque todavía no haya podido fulminar por completo a sus contrincantes. Pero también quedó en evidencia el gran problema en el que está metido uno de los dos grandes partidos políticos de Estados Unidos, el partido de Lincoln y de Reagan.

Muchos en la jerarquía del Partido Republicano hubieran preferido que en lugar de Ted Cruz, fuera Marco Rubio quien ganara más de un estado. Pero es Cruz el único que, por lo pronto, pudiera darle un poco de competencia a Trump. Lo cierto es que el partido de derecha está en una difícil encrucijada: o se deja llevar por la circunstancia y apoya con todas sus fuerzas a Trump, a pesar de que eso pudiera significar perder contra Hillary Clinton, o de plano se arriesgan a reforzar a Ted Cruz (quien tampoco es santo de su devoción) promoviendo la unidad de todo lo que no es Trump dentro del partido.

Pero en cualquier caso, y lo que sea que decidan los republicanos, su organización ya no será la misma por varias razones: el número de hispanos en Estados Unidos está creciendo exponencialmente y eso resta muchos votos para ellos mientras que el partido es incapaz de generar simpatías en dicho grupo; el ala más radical, el Tea Party, se ha apagado un poco en estas elecciones, quizá por el fenómeno de Trump; los ocho años de Obama les pesarán todavía por mucho tiempo después de que el primer presidente afroamericano termine su gestión y que sus políticas sociales y de inclusión tengan efectos de largo plazo; la creación del personaje político Trump y los efectos negativos internacionales que eso genera, así como la exclusión de muchos evangélicos conservadores que ven a Trump como un liberal. En fin, poco a poco está topando con pared un partido de mucha tradición, porque los excesos siempre terminan por dar de sí.

APUNTE SPIRITUALIS. Y los excesos religiosos que ignoran a la ciencia, las ideas simplistas y falsas sobre la Tierra y la evolución, no podrán mantenerse por siempre. Trump, con toda la fuerza que tiene, no es muy religioso y ese será otro cortocircuito que prolongue la crisis del Partido Republicano y acabe por desmoronarlo, para transformarse o desaparecer.


hectordiego@gmail.com

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