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Viernes , 19.10.2018 / 00:42 Hoy

Psi y que

La per (versión) del amor

Héctor Cerezo Huerta

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Desde su aparición mitológica, Eros fue una figura fastidiosa y símbolo de la incertidumbre. En el transcurrir del tiempo fue sentimentalmente personificado como un joven hermoso que volaba con alas doradas, la vista impedida y disparando flechas a los corazones víctimas del amor. Sin embargo, hoy Eros es una verdadera fuerza aérea de la naturaleza humana que ametralla la existencia de millones, la cual nos muestra que ningún vínculo se ha estructurado exclusivamente a través de la razón. De hecho, el amor tiende a desaparecer cuando empezamos a buscar razones. Creemos ingenuamente que hablamos e investigamos sobre el amor, pero es el amor el que habla a través de cada uno de nosotros. El amor es un fenómeno tan incierto y plural como la paternidad de Eros ¿acaso fue Hermes, Ares o Zeus?

El amor por el amor representa el fundamentalismo de nuestra época. El amor es la religión después de la religión y para la mayoría, es el artificio que encubre la imposibilidad de la relación entre seres humanos, quizás una máscara, un disimulo que esconde la falta radical del sujeto. Queja tras queja, fracaso tras fracaso, las personas sostienen relaciones eróticas y amorosas sintiendo que no las aman como desean, y nunca se cuestionan que quizás se relaciona con el hecho de que ellas no se valoran como se debe. Buscan al amor de su vida, diestros en la cama, guapísimos, ricos, elegantes, tiernos, adorables y que las trate como el ser más sublime de la evolución, pero ¿y si mejor empezamos a buscar a alguien que piensa lo que hace, hace lo que dice, dice lo que siente y siente lo que hace? Algunos quisieran volver a creer en el amor, y muchos otros, debieran suplicarle al amor que vuelva a creer en ellos.

El amor nos muestra que todos estamos "rotos", lo interesante es cómo cada quien arma las piezas con las que se queda. Cuando encontramos a una o varias parejas, entonces descubrimos que son precisamente ese vacío que nos recuerda la pieza faltante del rompecabezas que somos. Otros se esconden del amor y pretenden "no creer" en sus bondades y tragedias, a ellos les recuerdo que puede ser estupendo estar escondidos, pero desastroso no ser encontrados. Unos más, perciben al amor como una buena oportunidad para llevarnos al precipicio existencial y después pedirnos que ¡no saltemos! Hay también quienes eligen no hablar sobre el amor, y por ello valdría la pena reflexionar ¿a qué le da fuerza tu silencio? Yo modestamente asumo que el amor es la solución más problemática que existe y que el amor es libre; no puede existir en otra atmósfera afectiva. Yo he querido a mis parejas libres, incluso de mí.

Enamorarse, amar, demandar intimidad, aprender, negociar, odiar, disentir, cuidar, preocuparse por el otro y tolerar sus diversas expresiones ideológicas y afectivas son la clave del amor profundo y una exigencia insatisfecha por la mayoría de las parejas. El denominador común en la plenitud de la época post-contemporánea es la presencia de amantes que anteponen la estética a la ética, la apariencia sobre la esencia, el narcisismo que lapida a la empatía y la importancia de la forma sobre el fondo; una manada de seres vacíos, banales, egoístas y pragmatistas que idealizan al amor. Como brillantemente afirmaba Ortega y Gasset: el amor muere porque su nacimiento fue una equivocación.

Twitter: @HectorCerezoH

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