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Viernes , 22.06.2018 / 18:29 Hoy

Entre pares

Mentiras, incuria y abandono

Guillermo Colín

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¿Cómo puede perder el Gobierno Estatal la concesión de varias radiodifusoras que eran propiedad concesionada del estado?

Solo cabe una explicación: por incuria y por abandono. No se ve de qué otra manera el Gobierno del Estado de Nuevo León dejó que expiraran las concesiones respectivas de más de cinco radiofrecuencias y las cuales por no renovarse en su oportunidad, causaron baja del patrimonio del estado. La explicación oficial suena a mentira aviesa. Dicen los rodriguistas que el medinismo no las fondeó suficientemente y por eso ahora, más de ¡dos años después!... se pierden. No es creíble, o al menos no hay detalles lógicos que sustenten la afirmación.

Lo anterior se dice a efecto de disfrazar la reprogramación de las emisoras restantes que mucha controversia ha causado ya que eliminará de sus acervos radiodifusores la música clásica y el jazz bajo el falaz argumento que son música para las élites.

La estrepitosa caída del 90 por ciento de las señales del espectro radiofónico del gobierno de Nuevo León, comparte el patrón de nula atención del gobierno de Jaime Rodríguez a muchas otras inversiones estatales neurálgicas que se deterioran a ojos vistos sin que nada se haga por darles mantenimiento.

El caso más emblemático en la actualidad es el alarmante bajo nivel de almacenamiento de la presa La Boca, al que ninguna entidad estatal ha puesto la atención debida. La sociedad no ha recibido con claridad la información precisa en medio de la incertidumbre generalizada respecto a qué es lo que impide por varios meses que el agua regrese a su nivel acostumbrado. ¿Qué estado guarda el abasto de agua a la ZMM? ¿Tienen sustento los rumores que corren sobre una sequía considerable de las fuentes de abasto tradicionales?

En el asunto de las radiofrecuencias el gobernador y su secretario general de Gobierno explican la salida del aire de las radiodifusoras, también con fraseología balbuceante que lo mismo puede significar lo que expresan, que todo lo contrario.

Según Manuel González el gobierno medinista dejó de aportar 100 millones de pesos (no explica cuándo, a quién o bajo qué concepto se erogarían) y supuestamente por eso se perdieron... más de dos años después (¡!). El gobernador hace una alharaca semejante refiriendo que la cultura en su gobierno es para todos, lo cual ni viene al caso ni es cierto, ni explica qué fue de las frecuencias de radio perdidas.

Fuentes internas allegadas a la comunicación social del Gobierno Estatal confirman que en realidad se trató de una falta total de seguimiento respecto de las licencias radiofónicas que se vencían, la que propició que varias señales dejaran de estar concesionadas al Gobierno del Estado y no fue por causas atribuibles al anterior régimen de Medina.

Además, si así fuera hay una ostensible causa de incredulidad: si supuestamente tanto el gobernador como el secretario general de Gobierno persiguen con celo denodado las fechorías del régimen pasado, entonces ¿por qué no fincan responsabilidades ahora contra los responsables de esta pérdida cuantiosa de concesiones radiofónicas, en el marco de esa cruzada antimedinista?

La Contraloría estatal debería en este caso pronunciarse y determinar las responsabilidades a que hubiera lugar. No todos los días se pierden más de cinco radiofrecuencias de un jalón.

gcolin@mail.com

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