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Sábado , 15.12.2018 / 04:34 Hoy

Columna de Gonzalo Oliveros

Destino

Gonzalo Oliveros

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Puede ser que algunos de los candidatos que están en contienda este domingo estén llegando a su destino.

Por ejemplo, hay uno que fue cómico de Stand Up. Su carisma lo llevó a ser presidente de la sociedad de alumnos de la universidad en donde estudiaba. Con el tiempo, se sumó a un proyecto político donde el dinero era accesorio y lo que movía eran otros valores, entre ellos el desprecio a eso: al dinero.

Logró convencer -en algunos casos, seducir- a un distrito conservador a partir de ideas innovadoras y posiciones no riesgosas en temas puntuales de derechos humanos. Se adjudica éxitos certeros en el congreso local que lo catapultan hacia una senaduría. En el camino, los ataques de contrincante le abollan el camino, pero el destino -más bien, escala- se encuentra cerca.

Otro es aquel que, como este, fue líder estudiantil. El matiz: sí creyó en el sistema de partidos. Militó en varios, creo que más de los que cualquiera se sentiría orgulloso.

Por orgullo, terquedad o idea, decidió renunciar a todos ellos y buscar caminos más arriesgados, pero cuya ruta era la misma meta. Fue alcalde de dos ciudades y moldeó un movimiento singular. A diferencia de otro carismático candidato, renunció en esta ocasión a spots y entrevistas y prefirió tocar de pueblo en pueblo acompañado de un banquillo. El domingo podría llegar a ese destino que perfiló no hace seis, sino varios años atrás. Destino que -insisto- no sería el final.

Por último, está el caso más popular y famoso. Acusado, perseguido, maldecido y adorado, el destino del líder político más conocido de los últimos 20 años parece que se concreta este fin de semana.

El coctel uso todos los errores del actual gobierno para crecer y posicionarse como la solución ante la sordera y soberbia. Eso sí, no sin mañas propias del sistema político mexicano donde el crítico imparcial solo es un disfraz para el irredento buscador de huesos.

Todo ello queda en segundo plano. La percepción de triunfo va sólida desde meses atrás. Muchos pensarían que la elección es un mero trámite para lo que muchos dan como hecho desde hace semanas.

Destino que, por supuesto, niegan sus contrincantes. No es para menos: la derrota traerá un barrido de personajes políticos como no se veía en este país desde hace décadas. La despedida de nombres que hoy -incluso- están en la boleta será con lo que nos despertaremos el próximo lunes cuando, pase lo que pase, cambie el destino del país.

goliveros@me.com

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