• Regístrate
Estás leyendo: Vindicación de las cejas
Comparte esta noticia
Domingo , 23.09.2018 / 15:36 Hoy

Sobre héroes y hazañas

Vindicación de las cejas

Gilberto Prado Galán

Publicidad
Publicidad

Las cejas son escolta de los ojos. Siempre, con el mutismo que refleja su papel secundario, remarcan las emociones que de los ojos inferimos, y se pliegan incluso cuando son enarcadas a la forma de sus órganos protegidos: las cejas impiden que el agua de las lluvias y del sudor invada las órbitas oculares.

En contraste con el bigote o la barba, su presencia es tan funcional como estética. Se dice que los cejones son celosos. Más tupidas en el hombre deben ser las cejas que en las mujeres. En algunos casos extremos amenazan las cejas con desaparecer y son reducidas a sólo un trazo lineal, a una discreta raya.

De acuerdo con su dimensión y su forma las cejas pueden ser rectas (como las de la actriz Brooke Shields), arqueadas, con cola hacia abajo o con cola levantada. Cuando se abrazan estas señas faciales dan origen a la voz cejijunta (como las de Frida Kahlo).

Por cierto, las cejijuntas son muy valoradas en ciertas regiones de Asia. Su discreción -me refiero a las cejas- las hace casi invisibles en la historia de la literatura.

Los poetas cantan la belleza de los ojos y olvidan el trazo parsimonioso de unas cejas armónicas. En las mujeres sólo son perceptibles cuando, por abundantes o mal recortadas, desconciertan la euritmia facial.

Las numerosas cejas pasan inadvertidas como un guardia suizo o como la escolta de un príncipe. Quizá por ello, cuando abatidas expresan depresión, ya ni les creemos.

Acaso tampoco cuando se alzan para mostrar asombro: su murmullo sutil casi a nadie convence. Y sin embargo las cejas, como las nodrizas o los siervos de habitual obediencia, son lloradas por los monarcas ópticos cuando desaparecen.


gilpradogalan@gmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.