• Regístrate
Estás leyendo: Jamás, nadie: la irreprochable belleza
Comparte esta noticia
Sábado , 20.10.2018 / 15:13 Hoy

Sobre héroes y hazañas

Jamás, nadie: la irreprochable belleza

Gilberto Prado Galán

Publicidad
Publicidad

Jamás, nadie, título que se desprende de “Es decir, mi historia. De la que jamás, nadie quiso hablar” (p. 22), es una novela que tiene como disparador la atroz matanza de los chinos en Torreón, ocurrida en el amanecer del siglo XX (mayo de 1911), por parte de los maderistas encabezados por Benjamín Argumedo.

En la novela discurren tres ríos narrativos: la desolada existencia de She Yan/Juan, a partir de que testimonia el asesinato de su padre, de su primo y de su hermano en la matanza y quien, asimismo, padece la doble desazón de perder a Macarena y de sufrir la muerte de Xiadani, víctima del ciclón Cuba-Brownsville de 1933. El segundo río narrativo aborda la vida solitaria pero feliz (soledad por recogimiento, no por abandono) de la pintora Mian o Mía, hija de Yan y cuyo abuelo murió en aquel malhadado genocidio. El tercer río narrativo está conformado por secciones que se intitulan “Periplo migratorio” y traza con mano experta el desdichado mapa de los migrantes en diversas latitudes del mundo.

El propósito cardinal de la novela es tomar conciencia de que urge “aliviar el sufrimiento de los migrantes y mejorar sus condiciones de vida durante la travesía o en los campos de refugiados” (p.225).

Por el fino tramado de las tres vertientes narrativas ya citadas y por la belleza de su prosa, entrañable y lúcida a un tiempo, esta obra confirma a Beatriz Rivas como una de las principales novelistas mexicanas en el umbral del siglo XXI.


gilpradogalan@gmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.