• Regístrate
Estás leyendo: España-Portugal en el Mundial de Rusia
Comparte esta noticia
Viernes , 19.10.2018 / 16:06 Hoy

Sobre héroes y hazañas

España-Portugal en el Mundial de Rusia

Gilberto Prado Galán

Publicidad
Publicidad

Elegir el mejor juego del Mundial de Futbol de Rusia es, sin duda, una tarea ardua, complicada. ¿Por qué? Porque la justa estuvo pletórica de grandes partidos. Sin embargo, y a pesar de que se llevó a cabo en la primera fecha yo me quedo con el España-Portugal en el estadio Fisht de Sochi. Aportaré algunas razones que convaliden mi afirmación: 1) en ese juego ocurrieron dos de los diez mejores goles del mundial: la volea de Nacho y el 3 a 3 de Cristiano Ronaldo en un tiro libre prodigioso a sólo tres minutos del final del encuentro; 2) fue, sin asomo de duda, el mejor partido de Cristiano Ronaldo en los Mundiales: tres goles, uno de penalti, otro gracias a la complicidad de De Gea y el tercero el poema ya antes citado; 3) el partido fue de volteretas y, al final, cuando España creía haber ganado, sucedió la proeza; 4) el cotejo se dio entre una ex campeona del mundo (España) y la campeona de Europa (Portugal), alentado además por la vieja “rivalidad” histórica de dos naciones vecinas; 5) fue un partido crispante, a ritmo de vértigo, de ida y vuelta, con llegadas francas a ambas porterías, con un Portugal al contragolpe que no pudo resolver Gonçalo Guedes y con un Diego Costa soberbio que convirtió dos goles.

Vi ese partido como una promesa de felicidad de lo que sería uno de los mejores mundiales de la historia donde Francia coronó una justa impecable. Es verdad: parecía el Mundial de Cristiano Ronaldo, pero después falló un penal y solo anotó un gol adicional. Creo, sin embargo, que ese partido bien puede figurar en la antología de los tres mejores de Rusia y de los quince más emocionantes en la historia. Eso creo.


gilpradogalan@gmail.com


Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.