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Sobre héroes y hazañas

En cualquier habitación de la locura: Los pasmos de la sinestesia

Gilberto Prado Galán

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Dice María Moliner en su Diccionario de uso del español que la palabra sinestesia, en su tercera acepción, es: “Tropo que consiste en unir dos imágenes que pertenecen a distintos campos sensoriales”. En Los versos del capitán Pablo Neruda habilita una maravillosa sinestesia: “la enramada sin fin de los ciruelos/y su dulzura de color morado”. El poema inicia: “Años tuyos que yo debí sentir/crecer cerca de mí como racimos”.

El libro En cualquier habitación de la locura de Ernesto Padilla González del Castillo (Arteletra/Axial/Colofón, 2017) está presidido y animado por una poderosa sinestesia de tres pasmos sensoriales: arquitectura (el tacto), poesía (el sonido, la voz) y la fotografía (el ámbito visual). Y, como avisa, la cuarta de forros: los tres asombros “se conjugan en esta obra, a través del diálogo que su autor sostiene con el espacio habitable, alegoría de la mujer amada”.

Los poemas, la arquitectura y las fotos rinden tributo a nadie menos que la mujer en múltiples versiones, presencias y posturas de feliz despliegue: “Olfato para presentirte/vista para inventariarte/pero el tacto/sólo el tacto/con él/trazo un arco infinito/entre tus piernas/y en su luz reconstruyo el universo”. Hermosos versos que suman, además, el pasmo milenario y febril del olfato.

Mis parabienes para Neto Padilla por este magnífico libro, escalera de pasmos, sendero sinestésico de asombros.


gilpradogalan@gmail.com

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