• Regístrate
Estás leyendo: El Mundial de Luka Modric
Comparte esta noticia

Sobre héroes y hazañas

El Mundial de Luka Modric

Gilberto Prado Galán

Publicidad
Publicidad

“A fuerza de golpes fuerte” dice el enfático verso. Y es verdad: el temple de acero y su exquisita flexibilidad en el centro del campo son las principales características del futbolista croata Luka Modric, apodado El pájaro, Balón de Oro en el espectacular Mundial de Rusia 2018.

Modric ha triunfado a pesar de haber sufrido adversidades sin cuento: el terror de la guerra en su natal Yugoslavia (él nació en Zadar), el asesinato brutal de su abuelo por los rebeldes serbios en el año capicúa de 1991, la experiencia desoladora de ser un refugiado. Alentado por una voluntad indomable Luka inició su brillante trayectoria como futbolista en el Dínamo de Zagreb: tenía solo 16 años. Después el Tottenham y luego ganó todo lo imaginable en el Real Madrid.

El orquestador croata es el emperador del centro del campo: inteligencia espacial, precisión impecable en los pases, apertura de juego, trazos largos, fintas y amagos para reemprender el juego, tiros de media distancia..., uff. En la paráfrasis del Galeano que elogió a Maradona: la magia imperdonable. Sí, sí, sí: la magia imperdonable de quien ha participado en tres Mundiales y de quien sin duda fue el artífice de la proeza de proezas de plantar cara en la final ante una Francia de autoridad incontestable.

La vida ha recompensado con creces a Luka, un hombre que logra, como dijo el poeta, con un poco de humo la consistencia de la roca, de la roca de la selección croata. Larga vida y gloria eterna para Luka Modric.

gilpradogalan@gmail.com


Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.