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Sobre héroes y hazañas

Del otro lado de la habitación

Gilberto Prado Galán

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Del otro lado de la habitación, prólogo de Alicia Reyes, ilustraciones de Rodrigo H. Sandoval, es un poemario de Mar Beltrán de múltiples registros y una almendra temática única: la celebración del erotismo, el ditirambo del amor.


La poesía de Mar se ciñe a lo que se conoce, del otro lado del Atlántico, como línea clara, esto es, poesía desprovista de ornamentación retórica superflua, eficaz en su trazo: “Caminé senderos de agua y sal/te busqué bajo las sombras/al fin nos encontramos”. El poema que pone título al libro (poema epónimo) es limpio en su discurrir:


“Me observas mientras estoy frente al espejo/gotas de agua escurren por mi piel/al calor de tu mirada se evaporan”. Mar Beltrán sabe que en algunas piezas verbales los signos de puntuación son prescindibles como, por ejemplo, en “Elegía al amor”: “Te has ido en silencio/dejando mis manos vacías/y mis labios pálidos y trémulos/por la ausencia de tus besos”. Mar logra transmitir la pasión que despierta el ser amado: “Me pierdo/en violentos arrebatos/de fuego humedecido”.

 

Esta sencillez explícita se agradece. ¿Por qué? Porque la poesía de Mar Beltrán acierta tenaz y punzante en el corazón de quienes nos adentramos en los pliegues de su palabra poética. Por esto celebro la aparición de esta obra. Un poemario sentimental, sensible y sensitivo: “Tiemblo al recordarte. Un suspiro me trae la imagen de tu cuerpo desnudo para culminar esta noche solitaria”.



gilpradogalan@gmail.com

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