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Viernes , 22.06.2018 / 20:47 Hoy

Uno hasta el fondo

Sin remedio

Gil Gamés

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Gil no da crédito y cobranza. Levantas una piedra y sale un corruptazo: ¿qué hay de nuevo, viejo? Le ha tocado su turno a Zacatecas. Gamés lo leyó en su periódico Reforma: al menos 24 empresas fantasma fueron usadas durante la administración del priista Miguel Alonso Reyes para desviar recursos del gobierno estatal. La denuncia será presentada ante la Procuraduría General de la República por la ex candidata de Morena a la alcaldía de Zacatecas. Según ese documento, entre 2012 y 2016 los desvíos ascendieron a 307 millones de pesos. Ya cualquier cantidad parece una bicoca comparada con las enormidades de Javidú en Veracruz. Las empresas simulaban facturación de servicios. Cuando el gobernador Alonso Reyes dejó el cargo apareció una red en la cual servidores públicos de alto nivel colaboraron para beneficiar con adjudicaciones directas a determinadas empresas y proveedores.

En un gesto no del todo inopinado, Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: no hay remedio. Tardaremos una eternidad en limpiar la casa, en cambiar la idea y el hecho de que, ante todo, un gobierno es un botín de los grandes. Gilga abrió el frasco de la melancolía y de pronto todo fue crepuscular en el amplísimo estudio. Una noche entintada cayó sobre la ciudad.

Entonces se oyó el ruido siniestro de unas cadenas. Una voz del más allá transmitió este mensaje de escalofrío: soy una de las empresas fantasma que los gobernadores constituyen para robarse dinero público. Vengo del otro mundo a cobrar lo que es mío, alguna partida de educación, de seguridad, de salud.

Cervantes

Entrevistado en su periódico El Universal por Carlos Benavides, el procurador Cervantes afirma que combate la corrupción desde arriba: "Lo que a la gente le molesta es que en temas de corrupción se sancione a mandos medios, lo importante aquí es llegar a las cabezas de quienes armaron las redes de corrupción". El procurador no se va a dar abasto: Javidú, Cesardú, Padrés, Borge, Miguel Alonso Reyes, más lo que se acumule. Qué forma de meterle mano al dinero público. A Gamés le gustaría conocer la cifra total de lo que se supone estos gobernadores desviaron en sus estados. Gilga imagina una cifra galáctica.

Dice Raúl Cervantes: "El tema de la corrupción y las mediciones internacionales son de percepción, y la percepción de todos los mexicanos es que es altísimo y tenemos que darle una batalla de frente, real, utilizando instrumentos novedosos generando investigaciones claras y encontrando la verdad". Correcto, pero hasta donde Gamés sabe, el rancho El Faunito, donde descansaba Javidú de tanto robar, no es precisamente una percepción, sino más bien una realidad, pero no nos detengamos en naderías.

A Gamés le interesa lo de los instrumentos novedosos para dar con los corruptos. Gil sugiere ratoneras grandes en los cajones de los escritorios de los altos funcionarios de los gobiernos. El gobernador mete la mano al cajón para sacar los documentos de la empresa fantasma y se oye un grito de dolor. Esa ratonera se encuentra conectada mediante una ingenioso sistema electrónico, como una especie de alarma, con la procuraduría y listo, un corrupto menos. ¿Cómo la ven? ¿Interesante? Otra modesta idea: impregnar las actas constitutivas de las empresas fantasma con Kola Loka. El cómplice de la red delictiva lo toma entre sus manos para la firma y ¿qué pasa? Se le queda el acta pegada a las manos. ¿Ya viste a Manzur?, trae las manos llenas de actas constitutivas pegadas a sus corruptos dedos. Uno más: la prohibición y, en su caso, destrucción de todos los helicópteros del país. Atraparon al Gordo, quiso huir en un helicóptero y solo encontró a la policía. En fon, los instrumentos novedosos siempre sirven, pero nada como una rápida investigación, una presentación y al frescobote.

Ochoa Reza

El líder nacional del PRI se encuentra muy activo. Da entrevistas a diestra y siniestra. Ahora le concedió a su periódico El País una plática en la cual ha repetido "que hubo señales de corrupción que no se atendieron a tiempo". Correcto, pero convendría que Ochoa dijera quiénes no atendieron esas señales: ¿El PRI y su anterior presidente? ¿El procurador y los suyos? ¿El Presidente de la República y sus más allegados colaboradores? ¿Los presidentes municipales? ¿Los futbolistas? ¿Los periodistas? Jugar a las escondidillas es una forma de hacer política.

Alonso de Ercilla y Zúñiga: Que siempre por señales y razones se suelen descubrir las intenciones.

Gil s'en va

gil.games@milenio.com

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