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Uno hasta el fondo

Prueba superada

Gil Gamés

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Todo Dios decía que el frente empezaría la mañana en jirones, pero a la hora de la verdad, el Consejo Nacional del PRD aprobó por mayoría, con diez votos en contra, el convenio de coalición para la elección presidencial de 2018. Los tres partidos que conforman el Frente Ciudadano por México, PRD, PAN y MC, irán juntos a la elección presidencial. El consejo perredista dio luz verde a la plataforma electoral y al plan de gobierno. Alejandra Barrales dijo que el eje del frente es el “combate a la corrupción, la impunidad y la desigualdad”.

Gil se desnuda, en un sentido literal, o como se diga: el frente le simpatiza desde que se iniciaron los trabajos de unión. El PAN, por su parte, aprobó suscribir una coalición con PRD y MC. El Joven Maravilla dijo: “Estamos muy contentos de haber logrado la aprobación de la plataforma del frente para ir a la coalición, con un solo voto panista en contra”. Dante Delgado, serio e independiente, mju, aprobó el convenio de coalición. O sea que ese arroz ya se coció, pero hay otros arroces numerosos.

El gran arroz: el método de elección para presentar a un candidato a la Presidencia y una candidata a la Jefatura de Gobierno. Como dijo Kant: ¿torcerá la cola la marrana? Los estudiantes de posgrado del ITAM se preguntan después de estudiar a Carl Schmitt: ¿se verá eso del cuero y las correas? ¿Los toros del jaral y los caballos de allá mesmo? Esperemos que los itamitas respondan en sesudos ensayos. Ahora mal sin bien: ¿por qué rayos tendría que sacrificar El Chico Maravilla la concentración de su fuerza para que Ríos Piter fuera candidato, por decir algo y alguien. Pues ni loco ni poseído por las fuerzas oscuras del Guasón y del Pingüino. ¡Santos ilusos, Batman, creen que dejaré libre la plaza del candidato a la Presidencia!

Ji-ji

Finalizaba el Consejo Nacional de Morena. Liópez dijo con gran verdad que competirá por la candidatura presidencial de su partido con quien se quiera inscribir, pues es libre de hacerlo y el “abanderado será el que aventaje al otro en las encuestas (…) Aquí va ser por encuesta, no va a ver imposición, el que quiera inscribirse se inscribe en la encuesta”. Dice Liópez que lo mismo deberían hacer el PRI y el frente.

Gil adora las encuestas de Morena, de verdad. Son como los pingüinos: de rico chocolate, dame una probadita re-que-te-sa-bro-sos-son.

Manden llamar a Andi. Dígame apá. ¿Cómo van nuestras encuestas? Muy cerradas apá, pero creo que ganamos por una nariz. Bien, Andi, aprendes rápido. De inmediato, conferencia de prensa: según las encuestas llevadas a cabo por Morena, yo soy el candidato a la Presidencia de la República. Gracias a todos los votantes y votantos. Merci, mon fils. Liópez habla francés, y ustedes lo saben.

Trascendido

Gil lo ha escrito en esta página del directorio. Un rumor recorre el cuerpo de Morena, Martí Batres quiere una candidatura a la Presidencia y se inscribirá para competir. ¡Andi, encuesta! Dirán la misa, pero Batres tiene muchas posibilidades de ser el candidato a la Presidencia. Gilga se imagina una lucha entre titanes: El Joven Maravilla contra Batres El Conceptuoso. Ji-ji. ¿Lo dudan? Hombres de poca fe. Quizá ustedes son parte de la mafia del poder y no creen que Batres puede enfrentarse a Liópez y luego a Anaya. Ya en serio: igual y resulta más sensato.

Corona Capital

Gil se retira a sus habitaciones, pues quedó vencido después de asistir unas cuantas horas al gran concierto. La propuesta de Mogwai siempre le ha parecido interesante a Gilga. Por lo demás, Harvey y sus nueve músicos cautivaron a Gil y a sus amigos, ah les beaux tours. Siempre cansan los conciertos, sobre todo el Corona: mucho baile, mucha mota, mucha chela, mucho montón. La puesta del Sol fue impresionante desde la curva más pronunciada del Autódromo Hermanos Rodríguez. Gil se hizo un tatuaje, temporal, de una guitarrota con sus cuerdotas y su diapasón.

En pleno concierto, conoció a una chava bien acá, jovenzona y superbuena onda. Bailaron fuertesón, sin besos, pero con sus arrimones. ¿Cómo te llamas, o qué?, preguntó Gilga. No pus me llamo Lucinda, ¿y tú, que apelativo llevas? A mí me dicen El Pinche Gil. Órale, qué buen nombre. Y así, en el Corona Capital. Buena onda la Lucinda.

Todo es muy raro, caracho, como diría Mark Twain: Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com

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