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Uno hasta el fondo

‘Goteras’

Gil Gamés

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Un día Gil andaba conectando en Tinder mujeres bellas. Por si usted no lo sabía, si se siente solo, jodidón, como con una necesidad espiritual, siempre hay una red. Usted piensa: yo puedo tener una chica, o un chico, mediante un contacto en redes. Y entra a Tinder. De pronto decenas de mujeres y hombres quieren tener con usted una cita. ¡Bravo, viva! Nos vemos en el restorán a tales horas, llevaré una gardenia en el ojal, sin albur. Gamés domina el Tinder, mju, y nunca le ha ocurrido un encuentro desagradable, faltaba más.

En esas estaba Gilga cuando aparecieron las Goteras VIP, unas mujeres malvadas que después de conectar hombres ricos, como Gilga, los duermen con gotas de Refractil. Lectora, lector y lectire escuchen: hola, somos unas amiguitas, ¿nos vamos? Y Gil contesta: yo soy mexicanooo y a orgullo lo tengooo, y si echo bravata, también la sostengo. Y luego en la intimidad, sin complejos del bien y del mal: quen pompó chapatitos. Ah, la maldad. ¿Quieres chupón? En esa ocasión, Gilga quiso desmayar de placer, pero logró derrotar a las goteras malas. Olvídenlo, Gamés no dormirá por un pezón con gotas de la maldad, nomás faltaba.

Gil ha querido pensar el papel que las goteras podrían hacer en la política mexicana: que El Joven Maravilla perdió el sentido después de una reunión con unas integrantes del frente. ¿Santas Goteras Batman? Y luego: que Alejandra Barrales desmayó inopinadamente mientras diseñaba el futuro del frente, y que a Dante Delgado nadie lo durmió, él es un hombre bragado. Total: arrestaron a las goteras y santa solución. Esa imposición de la ley que consiste en ponerles en la cara a los delincuentes una banda oscura en los ojos ha dado al traste con la nota roja; ahora mal sin bien, ¿le pondrán una banda similar a las víctimas de los delitos de estos sujetos? En fon.

Don Belisario

La medalla Belisario Domínguez es un reconocimiento sobrevalorado. Como lo oyen: se trata de un premio que inventó Ruiz Cortines en el año de 1953. Salvo excepciones, se le ha otorgado a personajes que ni fu ni fa. Lo otorga el Senado luego de mil grillas infumables. La medalla no vale un peso. O sí vale, pero su precio es político. Cárdenas, clap-clap; Luis H. Álvarez, clap-clap y así. Por lo mismo, a Gil le parece un acierto que una ciudadana haya propuesto a Kate del Castillo como candidata para la prestigiosa medalla. No es poco lo que logró Kate y usted lo sabe. Ahora mal sin bien: Gamés propone al Chapo Guzmán para la medalla Belisario Domínguez, y una submedalla para Kate, que tuvo la cachaza de entrevistar a un asesinazo, y llamarle amigo, y sentirse protegida por él mientras el Estado mexicano la perseguía. Ay. Gil piensa: si Kate tuviera un dedo de frente se callaría la boca y cerraría los ojos. La medalla Belisario se ha convertido en una paleta payaso. Parece obvio que este año, la medalla la recibirá Poniatowska. Pues que le aproveche a Elenita. Ya en serio: revisen las listas de los galardonados y verán de cuánto es el premio.

General secretario

Corrijan a Gil, pero nunca había visto a un general secretario lanzar un llamado al Congreso de la Unión para avanzar en la aprobación de la Ley de Seguridad Interior “que obligue, de orden y sentido” a las instancias encargadas de la seguridad, pueden leer y escuchar esto: “Son ya cinco años que soldados y marinos hemos caminado junto a usted, vendrán otros tiempos mejores. Momentos difíciles, circunstancias inéditas”.

Y luego para rematar: “Hay quienes ponen en duda la grandeza de México, hay quienes auguran un futuro incierto, aquellos que así piensen se han olvidado de lo que hemos construido y lo que hemos logrado cuando nos hemos unido por el bien de la nación”. Así, o mas claro.

Monreal

No se lo tomen a mal Gil, pero el tigre resultó un gato de angora. De que no había escombros, de que me quedo: “He decidido continuar en la organización social y política que contribuí a fundar, he resuelto mantenerme y seguir luchando desde Morena”. Le faltó agregar a Monreal: me quedo donde me dan de bofetones y empujones. Cada quien su vida, en una de esas y Monreal está en el rumbo de un triunfo. En fon.

Todo es muy raro, caracho, como diría Vauvenargues: El arte de agradar es el arte de engañar.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com

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