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Martes , 23.10.2018 / 02:40 Hoy

Uno hasta el fondo

Debacles

Gil Gamés

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Solo Dios y los especialistas del ITAM y el CIDE saben lo que quedará de los partidos políticos después de la madre de todas las elecciones. Se sabe que los dirigentes del PRI recogen los pedazos de lo que fue su instituto y llaman a elecciones. Un partido pequeño, con poco dinero y 12 gobernadores que pasarán más temprano que tarde a rendirle tributo al presidente Liópez. Gil lo recuerda: Humberto Moreira al frente del PRI, luego la casa blanca, el Grupo Higa, la locura trágica de Ayotzinapa, Javier Duarte, Roberto Borge, César Duarte, La estafa maestra, Odebrecht y todas las trapacerías y corruptelas que un grupo de gobernadores cuatreros impuso a sus estados. Desvíos de miles de millones de pesos.

En un gesto histórico, Gamés se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: la catástrofe del PRI dio inicio cuando el presidente Peña y su círculo más cercano decidieron que el país se podía gobernar como habían gobernado el Estado de México. Gil traduce todos estos ejemplos al lenguaje poético: mayoría absoluta, 30 millones de votos. ¿Cómo la ven? Dicho esto sin la menor intención de un albur de minoría relativa.

El Consejo Político Nacional será el encargado de elegir a la nueva dirigencia. Dirán la misa, pero Gilga no siente ni un poco de pena por la debacle priista. Por cierto, el presidente Peña actúa como si no fuera el autor intelectual de la catástrofe. ¿O quién si no él?

Azules

El PAN se prepara para renovar a su dirigencia. Damián Zepeda publicó la convocatoria para ver qué se puede recoger del tiradero que dejó el ex Joven Tarabilla. Y que conste en actas periodísticas: Gil siempre simpatizó con la idea del Frente. Pero el ex Joven Maravilla se hizo cada día más pequeño, como dice el clásico, y en la bajada de la coyuntura, desde Los Pinos, le dieron un empujón. Adiós para siempre, todo salió mal: el PAN quedó hecho añicos; del PRD, ni el cascarón. Dijo el filósofo: cuando todo sale mal, todo sale muy mal.

Silva-Herzog Márquez escribió así en su periódico Reforma: “La derrota panista es, en un sentido, más penosa que la del PRI. El PRI no tenía posibilidades de competir en esta elección. Hizo lo que pudo. Su desprestigio lo anulaba irremediablemente. En cambio, la batalla del PAN no estaba perdida de antemano. Acción Nacional carga hoy el peso de haberse marginado de una elección en la que pudo haber participado con éxito o, por lo menos con dignidad”. En efecto, logró poner a una candidata por encima de Liópez y podía enfrentarse al partido del gobierno. Anaya arrasó primero en su partido y, más tarde, fue arrasado en la campaña y humillado en la elección, 30 puntos abajo del candidato Liópez. Anaya no solo no creció día a día, decreció hasta convertirse en un joven sin carácter, ni carisma, ni partido, ni nada. Bien visto, los panistas recogen lo poco que queda de ellos. Opción panista: hacer un equipo de futbol: los Azules del Pajares, lástima que su arquero sea una coladera: Madero. Fíjense bien que Gil ha dicho equipo de futbol y no de beisbol, ¿estamos?

Más del populismo más

Su revista Este país ha publicado en el número de agosto una entrevista de Eugenio Fernández Vázquez con Rob Riemen, autor de Para combatir esta era. Consideraciones urgentes sobre el fascismo y el humanismo (Taurus, 2017), en la cual Riemen insiste: “La democracia está guiada por valores morales y espirituales. Pero la democracia de masas no está interesada ni en la moral, ni en los valores espirituales, ni en la educación. Es el hombre-masa de Ortega y Gasset y, antes de él, Guastave Le Bon. Es el fenómeno de la multitud, ese fenómeno en el cual la gente encuentra su identidad en la identidad colectiva y por ello piensa que puede actuar como un niño y hacer lo que quiera. Y en la democracia de masas la gente necesita una nueva religión secular, un nuevo mesías, un mesías falso. Es un mesías que siempre se presentará como el antipolítico y prometerá la cura de todos los males sociales sabiendo que eso nunca pasará. Y hay otro elemento que es la propaganda, la única forma de motivar a la masa”.

Mañana

Y hablando de propaganda, mañana Gil dedicará esta página del fondo a dos asuntos: primero: el regreso del Iepes, aquel instituto de formación política para cuadros del PRI que dirigió Enrique González Pedrero. El presidente Liópez ha ordenado la creación de un instituto idéntico en Morena que dirigirá Rafael Barajas, El Fisgón. Oh, sí. Y en segundo lugar, de pilón, la herencia de Elba Esther. Todo esto y más mañana en “Al Cierre”.

Gil s’en va
gil.games@milenio.com

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