• Regístrate
Estás leyendo: Charles Simic
Comparte esta noticia
Jueves , 13.12.2018 / 17:34 Hoy

Uno hasta el fondo

Charles Simic

Gil Gamés

Publicidad
Publicidad

Gil cerraba la semana en calidad de trapo. Hecho bolas informes, Gil caminó sobre la duela de cedro blanco. La mesa de novedades apareció frente a él y un libro coronaba la pila con olor a tinta fresca: La vida de las imágenes. Prosa selecta de Charles Simic (Vaso Roto, 2017), una selección de los escritos autobiográficos y de sus textos críticos. Simic cumplirá este año 80 de vida, llegó en 1954 a Estados Unidos huyendo de la violencia y se convirtió al paso del tiempo en uno de los mayores poetas contemporáneos de lengua inglesa. Como a Gilga lo hechiza la prosa de Simic arroja sin aviso en esta página del directorio un puñado de subrayados del libro que lee despacio y sin pausa.

•••

La filosofía es como regresar a casa. Tengo un sueño recurrente sobre la calle en que nací. Siempre ocurre de noche. Camino frente a edificios que resultan vagamente familiares buscando nuestra casa, pero, por algún motivo que se me escapa, no se encuentra donde debería estar. Vuelvo sobre mis pasos en esa corta manzana que ocupa unos pocos edificios: todo está en su sitio, excepto el que me interesa. El esfuerzo es tal que me deja exhausto y profundamente apenado.

En otra versión del mismo sueño, alcanzo a vislumbrar nuestra casa. Ahí está, al fin, pero algo me impide acercarme a ella. No hay ninguna luz encendida. Busco nuestra ventana, pero el tercer piso está aún más oscuro. Da la impresión de que el edificio entero estuviese abandonado. “No puede ser”, me digo horrorizado.

•••

La tristeza y la buena comida son incompatibles. Los sabios de la Antigüedad sabían que el vino suelta la lengua, pero nos puede invadir la melancolía incluso con el mejor caldo, en particular cuando ya nos vamos haciendo mayores. La aparición de comida, sin embargo, reporta una gratificación instantánea. Una paella, un chucrut a la alsaciana, una olla de callo al estilo Caen o tantos otros platos. Las verdaderas musas son cocineras (…) Si tuviera que escribir sobre los días más felices de mi vida, mucho de ellos tendrían como protagonistas la comida, el vino y una mesa repleta de amigos.

•••

Me sorprende que nadie haya escrito una historia de la estupidez. Ya me imagino una obra de varios volúmenes, enciclopédica, acumulativa, con un índice en el que se recoja una lista con millones de nombres. Con solo pensar en la historia durante un rato quedo convencido de la absoluta necesidad de un libro así. No subestimo la influencia que la religión, el nacionalismo, la economía, la ambición personal, incluso el azar, puedan ejercer sobre los acontecimientos, pero si un historiador no se percata de la idiocia de los hombres, eso significa que no ha comprendido el objeto de su estudio.

•••

Un viejo sabio afirma que el alma se forma entre las dos y las tres de la mañana. Yo estoy completamente de acuerdo, sobre todo si en ese momento estás escuchando blues.

•••

Esto es lo que he aprendido de la historia del siglo XX: sólo se reciclan las ideas más ridículas. El sueño reformador social es el cerebro de una prisión progresista en el que se reforman las almas.

•••

La comedia revela los entresijos del mundo con el acierto con que se hace la tragedia. De hecho, si lo que de veras se busca es la seriedad, se hace necesario combinar una visión cómica y trágica de las cosas.

•••

La jaula se siente sola. Por la noche acaricia a sí misma con una pluma que llora hasta quedarse dormida.

•••

Sí, los viernes Gil toma la copa con amigos verdaderos. Mientras se acerca el mesero con la charola que soporta el Glenfiddich 15, Gamés pondrá a circular las frases de Nietzsche por el mantel tan blanco: De nuevo ha anochecido en torno a mí, me siento como tras el fulgor de un relámpago —durante un breve momento he estado del todo en mi elemento y en mi luz.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.