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Domingo , 23.09.2018 / 08:15 Hoy

Uno hasta el fondo

Arte del desvío

Gil Gamés

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Como se ha puesto de moda, Gil ha constituido una empresa fantasma. Para ello invitó a un señor que pasaba por la calle. Esta empresa se llama Gilarts & Company, y espera que algún gobierno estatal le venda a precio de risa algunos terrenos en los cuales se pueda construir un conjunto residencial exclusivo que luego revenderá al mismo gobierno a precios de lágrimas. Lector, lector, ¿les parece absurdo? Pues así han procedido los gobernadores Javier Duarte, de Veracruz; Guillermo Padrés, de Sonora, para desviar millones y millones de pesos del erario.

Las indagatorias (grandísima palabra) que se realizan ahora en Chihuahua, indican que el otro Duarte, César, creó durante su gobierno en Chihuahua empresas fantasma para depositar millones de pesos a proveedores por adjudicación directa. Gilga lo leyó en su periódico Reforma en una nota de Pedro Sánchez: el coordinador del gabinete, Gustavo Madero, y la secretaria de la Función Pública, Stefany Olmos, dieron a conocer las irregularidades: “El modus operandi del Gobierno del Estado encabezado por César Duarte era burlar la ley de adquisiciones y la de obra pública (…) Esta práctica fue tan generalizada que más de 60% del presupuesto ejercido se adjudicó directamente a proveedores (…) Esta manera de operación incluía la realización de pagos por bienes y servicios a empresas fantasmas”. Así se une César Duarte al arte del desvío, esa forma superior de la transa majestuosa, el robo descarado.

También ha leído Gilga que los amigos y las amigas del gobernador le compraban al gobierno casas y edificios a precios increíbles. Te vendemos una casa en 80 pesos. Firmar las escrituras es un poco más caro: 150 pesos. ¿Te interesa?

Regalo al PRI

Stefany Olmos explicó que César Duarte obsequió a su partido 100 millones de pesos que pertenecieron a personas que trabajaron y devengaron ese dinero del cual fueron despojados. Como lo oyen: la Secretaría de Hacienda del estado retuvo de manera ilegal un porcentaje del salario de cientos de mandos medios y superiores para entregárselo al PRI. A esto se le llama solidaridad partidista con sombrero, en este caso, dinero ajeno. Al menos 5% del sueldo de 800 jefes de departamento se ponían, a la fuerza, con su cuerno. Además ocurrieron algunas irregularidades menores, como el hecho de que más de 500 aviadores cobraran sin realizar trabajo alguno. Mándame a tu hijo, aquí lo ayudamos, y a tu tía, y al Firuláis para que se compre sus croquetas. Caracho, en el mundo de la corrupción mexicana, el más chimuelo masca rieles.

A veces, Gil adivina el futuro. A estas horas, Enrique Ochoa Reza afirma que el partido que dirige no recibe dineros ilegales de ninguna especie y que lo que han declarado los integrantes del gobierno de Corral es una difamación, una infamia y bla-bla-ble-ble.

Duarte prófugo

Mientras Javier Duarte se esconde en alguna pequeña mansión de 5 mil hectáreas o un departamento de 2 mil metros cuadrados, la Auditoría Superior de la Federación ha hecho públicos su asombro y su información: las irregularidades en el manejo de recursos públicos durante la administración de Javier Duarte son las más graves que la Auditoría haya detectado en 16 años de vida. ¿Cómo la ven? Dicho esto sin la menor intención de un albur desviado.

Van a perdonar a Gilga, pero tanto dinero no solo ha ido a parar a los bolsillos de este Gordo, o ex Gordo, el corazón simple de Gil pregunta al viento: ¿alguna campaña política? ¿Ahorros para las emergencias de algún gobierno? Gamés no es mal pensado, si la arisca no era burra. Y una mañana, un helicóptero y el Gordo se hacen humo. En fon.

Don Belisario

Un amigo que no malquiere a Gamés dice que si el Senado va a otorgar la medalla Belisario Domínguez a un personaje post mortem, quien verdaderamente la merece es Belisario Domínguez. No le falta razón. Ahora mal sin bien: el Senado ha mandado señales raras: Armando Manzanero, por ejemplo, asistió al recinto legislativo y cantó. Algún senador podría pensar esto: si le dieron el Nobel a Bob Dylan, ¿por qué no la Belisario al compositor yucateco? Gil se despide cantando: voooy a apagar la luz para pensar en ti, y así, dejar volar a mi imaginación. Qué grande es el maestro. En fon.

Todo es muy raro, caracho. Como diría André Maurois: El origen de todos los males es la codicia.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com

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