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Uno hasta el fondo

A golpe dado

Gil Gamés

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Como decían antes los poetas: los madrazos están de a peso. Esto quería decir que había muchos madrazos muy baratos. Y entre más se acerquen las elecciones, más baratos se pondrán a la venta. Por quítame estas pajas, Gilga verá revelaciones terribles de nuestros políticos. Gil lo leyó en su periódico El Universal, en primera plana y lo que antes se llamaba a ocho columnas: “Anaya y familia tienen inmuebles por 308 millones de pesos”. En una nota de Horacio Jiménez, Gamés se enteró de que el patrimonio de Ricardo Anaya va en aumento. En 15 años, Anaya, sus suegros y otros familiares han incrementado sus participaciones accionarias en 17 empresas. La familia tenía seis propiedades con un valor de 22 millones; ahora poseen 33 propiedades con un valor de 300 millones, más o menos. A esto se le llama progresar. Nada se va del todo, hay un raro eterno retorno: “político pobre, pobre político”. El apotegma de Hank González perdura. No somos nada; o sí, unos cínicos que consideran que el oficio de la política implica hacerse muy rico.

Terrenos

El suegro de Anaya compró en 2015 un terreno de 70 mil metros cuadrados en 83 millones de pesos a un agricultor de maíz. En ese lugar, una de las empresas del afortunado suegro construye un lujoso proyecto inmobiliario con el cual obtendría 300 millones de pesos. Golpe dado ni Dios lo quita, Anaya se ha llevado un mandoble de los grandes. Cuando crece el clamor de que las carretadas de dinero a los partidos es una locura de la democracia mexicana, al dirigente panista le han exhibido algunos trapos al sol. Ciertamente no hay una sola prueba de que sean trapos ilegales. No todas las fortunas se desprenden de actos ilícitos, de transas, pero la tradición demuestra que las fortunas de los políticos en su mayor parte son mal ganadas. El Joven Maravilla Anaya: santos madrazos Batman, estamos desnudos.

‘El Cachetes’

A peso y hasta a tostón los madrazos. En su periódico Reforma, Othón Muñoz Bravo, apodado El Cachetes, dueño de gasolineras en Puebla y detenido el fin de semana por encabezar a huachicoleros, resultó simpatizante de Rafael Moreno Valle. En una selfie ambos sonríen con sus sombreros de vaquero. En otra fotografía avanzan a caballo, sí, a caballo, ahora se están usando mucho los caballos. Ahora mal sin bien: ¿una selfie demuestra algo? Nada, nomás faltaba, lo único que demuestra es que un señor pasaba y le pidió a usted una fotografía, eso no lo convierte a usted en cómplice del asesinato que el señor cometió esa mañana. Pero si los madrazos están de a peso, esa selfie sirve para darle un arrimón con el caballo a Moreno Valle, dicho esto sin la menor intención de un albur equino. No se necesita ser Hegel para entender que en el PAN la cosa está que arde y si no adelantan los tiempos algo va a explotar porque ahí huele a gas. Margarita espera y desespera.

Suplantación/ 4

Todos los lectores y las lectoras lo saben: Joaquín López-Dóriga tomó vacaciones y dejó descubierta la columna de la página 3 de su periódico MILENIO. Gil sintió la ausencia de inmediato y quiso paliar (buen verbo) el dolor de un próximo vacío con una imitación que la lectora y el lector leerán a continuación.

En criptado

El candidato y las lágrimas

Joaco Lépez-Aúriga

Se fueron todos a Dios sabe. Dondestán

Le hice una entrevista intensa a Miguel Ángel Osorio Chong. Versado en las lides de la exposición, Osorio lloró durante 5 minutos. Sin ambages, pregunté al secretario por su futuro político y él gimoteó con gran claridad. Una claridad que se agradece. Fue una nueva experiencia en mi carrera periodística. Nunca había vivido algo así, pues eran lágrimas verídicas. No obstante esto, el secretario se mostró fuerte ante la adversidad: se le escapó El Chapo, pero lo recapturó; fabricó las llamas de un movimiento estudiantil en el IPN, pero las apagó; le echaron encima Ayotzinapa, pero ni modo.

En mi programa de Radio Fórmula, el secretario de Gobernación habló de su debacle y confirmó varias cosas: que no tiene noticia alguna de quién pueda ser el candidato del PRI a la Presidencia. Se refirió a Aurelio, a José Antonio, a José, pero no a un Miguel Ángel. Así pasa y nadie se salta las órdenes supremas.

COSTALES

GATO. Que en las investigaciones periodísticas de las casas y empresas de Ricardo Anaya hay gato encerrado. Un gato grande.

DICEN. Que en Morena no buscan a un jefe de Gobierno para Ciudad de México, sino a un regente. Eso dicen.

OÍDOS. En voz baja. El presidente Peña le contestó a Graco Ramírez por consejo del secretario de gobernación.

Nos vemos el martes, pero a escondidas.

Todo es muy raro caracho, como diría Shakespeare: “La fortuna llega en algunos barcos que no son guiados”.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com

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