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Ventana abierta

“Itai Doshin”

Gerardo Moscoso Caamaño

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En el Siglo XIII el monje budista japonés Nichiren, escribió una carta (Gosho) titulado Itai Doshin, que quiere decir en español distintas personas con un mismo propósito advirtiendo que “solamente cuando la población está unida, el gran deseo de la paz universal podrá concretarse. 


Pero que si alguno de los discípulos de Nichiren rompe la unión de distintas personas y comunidades con un mismo propósito, (polarizar a la población), será como un guerrero que destruye su propio castillo desde adentro”.


En otra carta, Nichiren declaró: 


“Cuando en el pueblo predomina la unión de las distintas personas y mentalidades con un mismo proyecto, estas podrán lograr todas sus metas; en cambio, cuando son metas iguales en apariencia, pero albergan distintos pensamientos, distintos objetivos, no serán capaces de obtener nada digno.”Cuando Nichiren redactaba la expresión “distintas personas con un mismo propósito” utilizaba cuatro ideogramas chinos que pueden interpretarse también como “diferentes cuerpos, un mismo espíritu”. Esto no se refería a la imposición mecánica de una uniformidad de valores o perspectivas, sino al estímulo de una relación de respeto mutuo en el que cada uno trata de cumplir con su gestión y concretar un objetivo compartido. “Trascender todas las diferencias” significa que entre los discípulos incondicionales, no debe haber oposición ni rechazo a los demás. Esto podría entenderse como el espíritu de atesorarnos unos a otros, conscientes de que cada quién puede desplegar lo mejor de sí mismo. Estamos hablando de un vínculo en el cual, mediante el mutuo apoyo y la ayuda solidaria, equitativa, la gente puede poner de manifiesto su potencial propio. 


Muchos objetivos distintos sería el ejemplo de una total desunión, mientras que una misma individualidad y un mismo objetivo, sería un control del pensamiento colectivo que ignora la expresión singular del individuo, y de lo cual sólo puede surgir una agrupación totalitaria.


“Ninguna de estas dos particularidades permite a la gente manifestar su potencial característico” (Daisaku Ikeda). La negación del yo es una exageración. Lo correcto es buscar la felicidad para uno mismo y para los demás. Las funciones negativas buscan crear divisiones dentro de la población dedicada al bien común. La construcción requiere un esfuerzo tenaz, pero la destrucción solo requiere un instante. 


lonxedaterra@hotmail.com

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