• Regístrate
Estás leyendo: Autocrítica necesarísima
Comparte esta noticia
Martes , 23.10.2018 / 07:45 Hoy

Autocrítica necesarísima

Publicidad
Publicidad

Es difícil avanzar cuando se está rodeado de incapaces. Quiero decir, que si estás rodeado de pendejos, es muy posible que en lugar de que pienses que eres una persona capaz que puede lograr fines filantrópicos y superiores, acabes por pensar que en realidad eres un pendejo. Y, por extensión, que tú entorno es una corporación de ineptos.

Ahora bien, el problema no es que los que te rodean te impidan avanzar, sino que uno debe transformarse en la persona capaz que desea o anhela ser. Sin embargo, hay que añadir que no somos responsables del comportamiento de los demás, sino solo de nosotros mismos. Cuando esto se asume y se entiende, nos percatamos que esta idea resulta liberadora; como reconocemos las decisiones que tomamos en nuestra propia vida, tenemos entonces la capacidad para hacer algo con las personas que no cumplen con las expectativas que generaron o que no nos satisfacen.

El asunto está en que buscamos fuera de nosotros la causa o la solución a los problemas que se nos presentan. El hecho de que seas tú quién sufre, significa que es tu problema, y tú y nadie más que tú eres quién debe solucionarlo. Si se espera a que los otros cambien, puede pasar mucho, mucho tiempo. Y sin embargo, hay gente que hace esfuerzos extraordinarios por modificar el comportamiento de los demás para hacer que funcionen las relaciones, pero esto es tan inútil como limpiar el espejo para limpiarte la cara. El espejo seguirá reflejando la misma imagen. Con el esfuerzo adicional al cotidiano, que hacemos sin pausa, para alcanzar metas y objetivos, es cuando comenzamos a reconocer todos nuestros puntos débiles y nuestras fortalezas. Día a día, aunque sean momentos fugaces, alcanzamos estados de auto comprensión repentinos e intensos.

La clave para transformar las relaciones de cualquier índole, se basa en el proceso de transformarnos nosotros mismos. Trabajo interior, de dentro hacia fuera.

Luchar por vencer la ira, la avaricia, la estupidez, la arrogancia, la soberbia, la envidia y el egocentrismo nos ayudará a evitar conflictos.

La guerra tiene sus raíces en estos venenos capitales.


lonxedaterra@hotmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.