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Jueves , 16.08.2018 / 13:45 Hoy

Capitolio

Presidente sin medallas

Gerardo Hernández

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Enrique Peña está en deuda con los mexicanos, y así lo manifiesta el descontento social en las calles, en las redes sociales y en las urnas.

El 10 de diciembre pasado, seis meses antes de las elecciones, Enrique Krauze publicó en The New York Times el artículo “Lo que el presidente de México debe hacer”: “(…) actuar con rapidez para restablecer su credibilidad política y limitar los daños a su integridad moral. La crisis actual lo requiere”.

El país ya era desde entonces un hervidero por la violencia y la acumulación de escándalos en los principales círculos del poder. En noviembre de 2014, la popularidad de Peña había caído a rangos de 39/41%; para marzo de este año, la desaprobación era de 57% entre la ciudadanía y de 82% entre líderes de opinión.

Krauze destaca el liderazgo de Peña por las reformas. Sin embargo, pide “que el presidente comparezca ante la nación, reconozca sus errores y ofrezca una disculpa al pueblo de México.

Nada da más nobleza a una persona en el poder que reconocer su propia humanidad. No hay una estrategia de reformas, incluso la más racional, que puede sustituir la legitimidad del liderazgo ético, especialmente en tiempos de crisis.

Encarar ese liderazgo debe ser la prioridad inmediata del señor Peña Nieto”.Para el autor de La presidencia imperial, diciembre era el momento de realizar cambios en el gabinete. Uno de ellos en la SCT, por la sospechosa adjudicación del tren México-Querétaro al consorcio chino Railway Construction Corporation, socio del Grupo Higa (el de la “casa blanca”).

En su columna “El deber de oponerse”, Jesús Silva Herzog Márquez replicó a Krauze: “El presidente Peña Nieto no debe pedir perdón, debe rendir cuentas. Nada aportaría que el maniquí se mostrara repentinamente humano. Lo que importa es que se echen a andar los mecanismos de control democrático.” (Reforma 15.12.14).

El presidente no pidió disculpas ni ha hecho cambios en su gabinete. Y frente a la caída de su aprobación en las encuestas, el 26 de marzo declaró: “No trabajo ni dedico el empeño a colocarme medallitas ni a tener logros personales. Son logros que quiero que tenga toda la nación y a ello estoy dedicado”.

El 7 de junio los mexicanos le respondieron en las urnas, pero en 2018 la réplica será más contundente.


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx

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