• Regístrate
Estás leyendo: Las casas de la infamia
Comparte esta noticia
Lunes , 22.10.2018 / 12:10 Hoy

Capitolio

Las casas de la infamia

Gerardo Hernández

Publicidad
Publicidad

Tres mansiones simbolizan la corrupción y el tráfico de influencias en las altas esferas del poder en nuestro país. La “Colina del Perro” del presidente José López Portillo (JLP); “El Partenón” de Arturo Durazo, director de Policía y Tránsito de la Ciudad de México en el mismo sexenio; y la “Casa Blanca” de Enrique Peña Nieto y de su esposa Angélica Rivera. Bajo la dirección de Julio Scherer, Proceso destapó los primeros escándalos. JLP respondió con un boicot publicitario y una frase lapidaria, rescatada por el PRI y sus gobiernos: “No pago para que me peguen”.

Casi siete lustros después de la Colina y del Partenón, Carmen Aristegui presentó en MVS Radio una investigación sobre la compra de una residencia de siete millones de dólares (casi 90 millones de pesos al tipo de cambio en ese momento) por parte de la esposa del presidente. El vendedor fue Grupo Higa, contratista del gobierno federal y del Estado de México desde que Peña Nieto era gobernador.

La noticia tomó al presidente en vuelo a China para participar en la 22 reunión de líderes económicos de la APEC. El equipo de Aristegui, en busca del equilibrio informativo, pidió la versión de la presidencia, pero no obtuvo respuesta.

Ni el gasto en comunicación social ni el silencio de algunos medios bastaron para detener la tormenta desatada por la Casa Blanca. La diferencia entre el gobierno de JLP y el actual es que en los setenta gran parte de la prensa estaba sometida —hoy todavía hay casos—. La mayoría no pegaba para que no dejaran de pagarle. Pero sobre todo no existían las redes sociales, que suplen con creces la falta de crítica de los medios alineados al poder.

Entre el escándalo de la casa presidencial y el despido de Aristegui transcurrieron cuatro meses. El reportaje molestó a un gobierno alérgico a la crítica que culpa a algunos sectores de la prensa del “mal humor social”. MVS esperó el momento para deshacerse de Aristegui, y ella se lo dio cuando incorporó su programa a la Iniciativa México leaks para denunciar casos de corrupción. Hoy vuelve a acosarla por el prólogo de un libro sobre el tema.

Después de la Casa Blanca, ya nada fue igual. El escándalo marcó el fin del sexenio en términos de credibilidad. La Colina del Perro y El Partenón se descubrieron al final del gobierno de López Portillo. La casa de Peña, en el segundo año de la administración.


gerardo.espacio4@gmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.