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Martes , 11.12.2018 / 08:50 Hoy

Capitolio

Entre broncos y rebeldes

Gerardo Hernández

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Rubén Moreira respondió a quienes ven próxima la terminación de su gobierno, los cuales por cierto son legiones. —Al sexenio aún le faltan dos años o un tercio— dijo ayer en la inauguración de la pista de carreteo del aeropuerto Plan de Guadalupe.

Síntoma de nostalgia temprana. La sensación en el imaginario colectivo de que el final está a la vuelta de la esquina, cuando todavía faltan por verse muchas cosas, se debe a que la mayoría de los aspirantes a sucederle ya están en campaña.

La sucesión de Coahuila cae entre las de Nuevo León y Durango, con los cuales los vínculos económicos, políticos y socialesson mayores.

La primera se resolvió contra el PRI, partido en el poder hasta el sábado próximo, con un líder (Jaime Rodríguez, “El Bronco”) que catalizó el descontento ciudadano hacia los partidos y el gobierno corrupto de Rodrigo Medina.

Durango figura entre los doce estados que elegirán gobernadorel año próximo; junto con el nuestro, es uno de los nueve quetodavía no conocen la alternancia. La Laguna de Durango padece un centralismo peor que en la parte de Coahuila: la mayor inversión se concentra en la capital e incluso no se tiene memoria de un gobernador de Gómez Palacio, Lerdo u otro municipio lagunero.

En 2010, cuando el PRI perdió Oaxaca, Puebla y Sinaloa, también estuvo a punto de ser derrotado en Durango.

El candidato de la Alianza PAN, PRD, Convergencia, José Rosas Aispuru (quien renunció al PRI por haberlo marginado, lo mismo que Gabino Cué, Rafael Moreno y Mario López), quedó apenas dos puntos abajo de Jorge Herrera Caldera, de la coalición PRI, Verde, Panal.

Las encuestadoras (expertas en hacer crecer a los enanos solo en el papel) pronosticaban un triunfo aplastante de Herrera.

En Coahuilase impulsa desde el poder a un lagunero para la gubernatura, el alcalde Miguel Riquelme; la otra opción es el diputado Javier Guerrero, quien, como otros, no goza del afecto de Rubén Moreira.

En Durango sucede lo contrario: Herrera Caldera trata de imponer como sucesor a Emilio Villegas, alcalde de la capital, quien carece de base social en La Laguna.

El candidato original del mandatario, quien reclutó en sus filas al ex líder del PAN, Manuel Espino, convertido ahora en mercenario, era el diputado y homónimo suyo, Jorge Herrera Delgado, quien murió de cáncer.

El mensaje de los laguneros se resume en cuatro palabras: Basta ya de centralismo.


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx

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