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Semillas de conciencia

Que nada corte tus alas

Gabriel Rubio Badillo

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Es mi deseo para ti querido amigo. Porque hoy te vi llorar. Tu pesar fue mío. Y a las sombras que de momento te cubren el sol, le he pedido a Dios que se las lleve pronto. Que te devuelva a la vida juntos. A tu ritmo incansable. Al trabajo. A las luces que siempre te rodean. Hoy te vi sonreír también. Y por un momento nos olvidamos de los muros y fuimos tanto una familia. Nos reímos juntos. Soñamos juntos con el día cercano en que la verdad te haga libre. Y nos libere a nosotros de la tristeza de extrañarte y de no poder de momento mirarte deambular por toda la ciudad buscando tus miles de antojos toda la vida.

Hoy te vi feliz. Rodeado de los que nunca te dejaremos solo. De los que te esperamos y nos duele cada minuto y cada día en que tus pasos no nos acompañan. Pero la fe se sentó con nosotros esta tarde. En esa mesa. Y le hemos pedido a Dios que la verdad se imponga. Y esa fe nos hizo sentir que la luz se quedaba contigo. Y también nos acompañaba a nosotros vestida de esperanza.

Hoy te vi fuerte. Tan fuerte cuando nos decías que estabas bien. Que no la pasabas tan dura. Que ahora te dedicas a consolar almas solitarias que nadie visita. A hacer sonreír a otros. Que ahí también la gente ya te quiere.

Hoy te vi tan frágil. Tan frágil cuando te abrazó tu padre. Y las lágrimas nos hicieron borrosa la escena. Y su angustia fue nuestra; miramos sus brazos cansados y a la vez tan fuertes para sostenerte. Sus canas. Sus pupilas tristes queriendo llevarse a su hijo consigo. Y he visto a tu madre extrañarte, sostenida por una fe sin mancha. Sin medida. Y vi en su temple esa fuerza que te impide rendirte y que te pone de pie.

Hoy he visto a algunos lastimarte. Unos pocos seres sin luz, sin sentido. La vida les ha de abrir los ojos. Pero he visto a muchos, muchos más, demostrarte y gritar a los cuatro vientos que están contigo y que te quieren. Que nada corte nunca tus alas amigo del alma. Que tus reflectores nada los apague. Porque eres el hombre show. Porque somos muchos los que te esperamos a que vuelvas. Porque has impulsado a tanta gente, a descubrir lo mejor que llevan dentro. Y la función debe continuar; porque por eso eres Mario Miranda.

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