• Regístrate
Estás leyendo: La Patria necesita ciudadanos congruentes
Comparte esta noticia
Domingo , 21.10.2018 / 08:29 Hoy

Semillas de conciencia

La Patria necesita ciudadanos congruentes

Gabriel Rubio Badillo

Publicidad
Publicidad

“Se puede abandonar a una patria dichosa y triunfante. Pero amenazada, destrozada y oprimida no se le deja nunca; se le salva o se muere por ella”. Dijo Maximilien Robespierre.

Y del gran Octavio Paz leemos: “¡Pobres mexicanos! Que cada 15 de septiembre gritan por un espacio de una hora quizá para callar el resto del año”.

Hay tanto que gritar. Tanto que exigir. Y lo único que puede legitimar el airado reclamo de los mexicanos, es desarrollar congruencia entre lo que se exige y lo que se da. No es vociferando en las redes sociales cómo se produce el cambio. Nos estamos consumiendo con “fuego amigo”. Eso pasa cuando se crucifica a alguien a sus espaldas, partiendo de suposiciones. Cuando enlodamos al amparo de la cobardía y del anonimato.

No hay nada más antipatriota, que un mexicano poniéndole piedras en el camino a otro mexicano. Denostando al vecino. Echando la basura a su patio y a su banqueta.

Más allá de ir a ver los fuegos pirotécnicos y gritar loas a los héroes patrios, necesitamos dejar de tirar latas por las ventanillas del coche. Pozole, tostadas y cervezas no hacen a la Patria. Banquetas y patios más limpios sí. Personas más prudentes y educadas, que manejan sin bloquear los cruceros cuando hay filas de coches, sí.

El sentido del patriotismo es el respeto por los más débiles. Se nota en quienes no se estacionan en cajones azules,y valoran la dicha inmensa de estar sanos, porque son sensibles a las dificultades de los que no lo están. Cuando te estacionas bien y caminas a la puerta de la escuela de tus hijos, para no pararte en doble fila.

El sentido del patriotismo se hará presente, cuando la gente deje de arrojar basura a los canales… y disminuir las inundaciones que afectan su propia casa. Cuando conminamos al vecino a que no lo haga. Cuando enseñamos a nuestros hijos, no sólo a alejarse de las malas amistades, sino a tratar de hacer algo por ellas. Cuando dejemos la indiferencia ante el delito que afecta a terceros.

Cuando al interior de nuestras propias familias cambiemos, y seamos personas más dignas, tendremos gobiernos y policías más dignos. Y tendremos la congruencia para poder gritar “Viva México”.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.