• Regístrate
Estás leyendo: Viva Bob
Comparte esta noticia
Miércoles , 20.06.2018 / 15:10 Hoy

Vivir el día

Viva Bob

Froylán M. López Narváez

Publicidad
Publicidad

El beneplácito por la designación de Bob Dylan como premio Nobel de Literatura seguramente no es universal. Como pocos poetas-compositores, este estadunidense de Minnesota es de aprecio mundial tiempo ha; no obstante, ningún premio Nobel ha sido tan conocido como este.

Abunda la idea contradictoria de valor entre prosa y canto. Bien oído y con mucha intención, se verá que las expresiones verbales son cantadas. Es de reconocerse pronto los tonos y vaivenes de la expresión prosódica: así las hablas costeñas, las norteñas y las yucatecas, para referir modos comunicativos mexicanos.

Con gran acierto y novedad se escogió a Bob Dylan, nacido como Robert Zimmerman, para este reconocimiento. Prendas del compositor de músicas y letras, si pudieran distinguirse bien a bien: “Like a Rolling Stone” como piedra fundacional de lo que desde entonces sería designado simplemente como rock.

La idiotez rebuscadona propone que Dylan es solo un cancionero y que no cuenta con una carrera en el área de las letras, recuerda Hugo García Michel. Si de letras y cantos se trata, es menester advertir que “Like a Rollig Stone” es un canto internacional, y ya en la memoria y gustos de varias generaciones.

Estrecheces e ignorancias, inclusive racismos, quieren imponer distingos ya a esta hora, babosos: música culta y música popular. Toda música reclama tareas de cultivo, culturales.

Y así en México, país donde las músicas son inacabables, tocadas y cantadas desde hace mucho tiempo en el mundo. Y así, “Sobre las olas”, “Granada”, y ahora “Somos novios”, son temas de aprecio y recurrencia tiempo ha, y propician que seres humanos de casi todas las edades y lugares acojan estas expresiones. Y eso que es de suponerse no son de radioescuchas constantes, por ejemplo de 790 AM, Radio Educación y aún Radio Universidad.

Con este reconocimiento se incorpora mucho a la conciencia lo que ha sido conocido y menospreciado como cultura pop. Sí, no es imprescindible el reconocimiento de un artista magnífico, y ciertamente popular. Millones de personas cantan y cantarán las letras y los modos de este septuagenario autor.

Beneplácito grande, no cabal, por la “buena onda” de la Academia sueca, que también se actualiza y vivifica, al poner atención a estos fenómenos creativos, que mentes estrechas habían marginado por tarugos.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.