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Columna de Francisco Valdés Perezgasga

Lenguaje preciso, lenguaje vago

Francisco Valdés Perezgasga

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Recién entré a estudiar la maestría, hace casi cuarenta años, recibí una gran enseñanza de mi sensei, el Doctor Joaquín Remolina. 


Nos enseñó que el lenguaje vago no tenía lugar cuando un investigador intenta comunicar algo. No importa si su interlocutor es otro investigador o es un ciudadano que se dedique a otra cosa. Desde esa trinchera de la exactitud, el lenguaje científico se ha vuelto árido y, en ocasiones, incomprensible para el lego. No debe ser así. Los científicos deberíamos tener mayores dotes de comunicadores. De igual manera, un poco de precisión no le haría mal a quien no es científico. Al político, por ejemplo. 


En fechas reciente me causó consternación que el alcalde de Torreón se refiriera a unos veneros someros que aparecen en algunas colonias del sur de la ciudad como “aguas fósiles”. 


Sospecho que dichas aguas no han sido datadas. Si lo fueron apostaría que no son antiguas -o sea, fósiles- sino recientes. Lluvias de antier. Aguas fósiles serían las atrapadas en el subsuelo desde hace decenas de miles o millones de años. Acuíferos creados tras una de las glaciaciones lejanas, por ejemplo. Un agua que escurre de las Noas a la ciudad de manera somera, quizá por fluir sobre una capa arcillosa que le impide hundirse más no puede ser fósil.

A últimas fechas, el Director de Medio Ambiente de Torreón ha hablado de cómo están forestando la Morelos. 


Forestando es un decir porque tanto quitan como ponen árboles. Me llamó la atención que el director mencione al “olivo chino” como uno de los árboles plantados. Se trata de un nombre que no corresponde a un árbol conocido. Lo más probable es que quiso decir “olmo chino” y no “olivo chino”. Concedo que ya escritos, los dos nombres forman grafías que pueden confundirse o leerse mal. Pero también creo que alguien debió haberle señalado el error a tiempo para no cometerlo varias veces. 


El lenguaje, en todo momento, debe comunicar. Hacerlo de forma clara. 


Sobre todo si una autoridad quiere enterar de algo a los ciudadanos. De otra forma se invita a la confusión, sentimiento que debería estar ausente de la relación entre gobernantes y gobernados. 



fvaldesp@gmail.com / twitter.com/@fvaldesp

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