• Regístrate
Estás leyendo: La regla de la ley
Comparte esta noticia
Miércoles , 12.12.2018 / 02:36 Hoy

Columna de Francisco Valdés Perezgasga

La regla de la ley

Francisco Valdés Perezgasga

Publicidad
Publicidad

Nuestro país no se distingue por el imperio de la ley. La violan los partidos políticos, los gobernantes, los sindicatos, los empresarios y los ciudadanos. “Hecha la regla, hecha la trampa” pudiera ser nuestro mantra.


Pero no se deprima. Hay políticos, funcionarios, sindicatos, empresarios y ciudadanos que aspiramos a un México con mayor orden y armonía Recientemente promovimos un amparo por la introducción de un gasoducto que estaba por atravesar la Sierra del Sarnoso y el cañón formado por el arroyo de las Canoas en los municipios de Lerdo y Gómez Palacio. 


La parte ya instalada –y la que falta- atraviesa territorios declarados legalmente como de protección y de conservación, donde las actividades industriales no están permitidas.


Esta declaratoria de protección y conservación se establece en unidades territoriales denominadas UGAs (Unidades de Gestión Ambiental). La declaratoria de cada UGA, contenida en el Programa de Ordenamiento Territorial o POEY tiene por objeto servir de instrumento de planeación municipal. Instrumento para ordenar de manera armónica y sustentable cada municipio. Por lo tanto entendemos que la instalación del gasoducto llamado Ramal Dinamita constituye una ilegalidad.


Prodefensa del Nazas, AC, organismo ciudadano al que pertenezco y represento manifestó, esta ilegalidad ante un juez y este nos dio la razón en una primera instancia. La suspensión provisional de las obras del gasoducto han generado reacciones virulentas por parte de funcionarios estatales y municipales quienes, con una liviandad pasmosa, nos acusan de querer dañar a la economía y de tener motivaciones político-electorales.


Prodefensa del Nazas está por el desarrollo, el crecimiento de la economía y la creación de empleos. La estabilidad económica puede terminar con muchos de los problemas de conservación que tenemos. Estamos también por el imperio de la ley, por la conservación y por el cuidado de los ecosistemas que soportan al desarrollo y a la economía. Por ello acudimos a la ley para detener un modelo de crecimiento económico violento, ilegal, rapaz y suicida que no debería tener cabida en nuestra comarca, en nuestro país o en nuestro planeta. Sin naturaleza no hay economía. 


twitter.com/@fvaldesp

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.