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Miércoles , 20.06.2018 / 08:13 Hoy

Columna de Francisco Valdés Perezgasga

Debut y despedida

Francisco Valdés Perezgasga

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Para celebrar nuestro quinto aniversario, decidimos hacer una intervención de urbanismo táctico. Se trata de acciones sin orden. Alejadas del sistema de comando y control al que subvierten. Son acciones ciudadanas, pequeñas, de bajo costo, a nivel de calle para transformar la ciudad.

En Ruedas del Desierto tenemos nuestra historia de urbanismo táctico. No somos nuevos. Lo hemos hecho con recursos propios, vendiendo hamburguesas o camisetas. Para celebrar nuestro quinto aniversario escogimos la Clínica 66 del IMSS en la Ávila Camacho, avenida imposible de cruzar. Trece metros, de banqueta a banqueta. Demasiados para un peatón. Aún más para un enfermo o un herido.

Nuestras autoridades, sin idea de la equidad, pusieron un puente peatonal que convierte esos trece metros en 110 obligando al peatón -enfermo o herido, da igual- a subir tres pisos por pendientes imposibles.

Pintamos ahí un paso cebra de buen tamaño y visibilidad, con barras amarillas y blancas. Pusimos dos tambos de 200 litros con su respectivo árbol a media calzada a manera de isleta de protección permitiendo un cruce en dos tiempos con un mínimo de seguridad. Nos citamos el domingo 15 de mayo a las siete de la tarde para pintar la Cebra del Desierto.

A las 6:50 y de nuevo a las 7:10 cayeron sendos chubascos. Esperamos nerviosos. El tráfico ayudó a secar el pavimento. Primer obstáculo superado. Luego la planta de luz prestada tiraba gasolina lo que nos obligó a tener un extinguidor cerca. El compresor perdía presión, no servía. Hora del plan B.

Unos delimitaban las barras con cinta de enmascarar. Otros mezclaban la pintura. Otros preparaban brochas y rodillos. Y empezamos. A mano. Mientras unas pintaban, otros desviábamos el tráfico. Tomábamos fotos, tuitéabamos, periscopeábamos. Tras dos horas y pico, Vladimir pintó “Cebra del Desierto” en el mero centro. La A un peatón, la O una tumbadora. Nos fuimos contentos.

Al día siguiente, clausuramos el puente peatonal con cinta plástica amarilla por dañino, injusto e inhumano.

Los ciudadanos y las ciudadanas tenemos el derecho y la obligación de transformar la ciudad en la que vivimos. La autoridad de actuar con inteligencia y con justicia una vez que se le puso el ejemplo. Si hacerlo nos convierte en desobedientes, que así sea.


twitter.com/fvaldesp

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