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Siete puntos

Redes sociales: luces y sombras

Francisco Gómez

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1. El pasado miércoles se cumplieron dos años de la muerte de Zygmunt Bauman, autor de la Modernidad líquida, esa cultura en la que a falta de criterios sólidos todo se diluye, es transitorio, pasajero, en especial las instituciones como la familia, los gobiernos, la religión y las relaciones de pareja. Pero también comentó, poco antes de morir, que las redes sociales son una trampa.

2. La expresión: ¿forma parte del pesimismo existencial que caracterizó al filósofo polaco? ¿Estamos ante el natural miedo que sentimos los adultos mayores hacia los avances electrónicos? ¿O sí tiene razón quien denunció al neoliberalismo triunfador de los ochenta –¿La riqueza de unos pocos nos beneficia a todos?– y alertó sobre la pérdida del sentido comunitario en un mundo más individualista?

3. Yo creo que, como todos los fenómenos sociales, las hoy extendidas redes presentan dos caras: luces y sombras. Las primeras son evidentes, pues nos han ayudado de forma exponencial a comunicarnos, remplazando, por ejemplo, a los noticiarios. Hoy es más fácil enterarnos de un embotellamiento por la avenida que transitaré a través de Twitter y no por las noticias de la televisión.

4. Las redes también han propiciado el que recuperemos valores como solidaridad, gentileza, sensatez. Muchas personas se enteran de tragedias a través de ellas y de inmediato se anotan para colaborar. También me llama la atención, positivamente, cuando alguien me pregunta a través del WhatsApp si me puede llamar por el teléfono celular, en vez de hacerlo sin previo aviso.

5. Pero no podemos ocultar sus sombras. Estudios del University College of London revelan que las adolescentes adictas al mundo virtual están más propensas a profundizar en depresiones que los jóvenes de su edad. En esos espacios se favorece la agresión –el hoy famoso bullying cibernético–, la pérdida de autoestima y, en especial, el anonimato, que lleva a la desaparición de la propia identidad.

6.Por su parte, los adultos mayores de 65 años, de acuerdo a la universidad de Princeton, estamos más proclives a compartir fakenews, a través de las redes, que usuarios más jóvenes. Ante el desabasto nacional de gasolina: ¿quién subió a las redes que ahora seguirá la escasez de carne, luego de tortilla, después de pan? Ojalá aprovechemos las luces de las redes sociales, y disipemos sus sombras.

7.Cierre ciclónico. ¿Qué diferencia hay entre una serie de Netflix y una telenovela del Canal de las Estrellas? ¿La calidad? No lo sé, pues así como escucho comentarios halagadores sobre algunos capítulos de Merlí, el pintoresco filósofo español, no puedo dejar de recordar Cuna de lobos, con la terrible Catalina Creel, y que nos mantuvo todas las noches frente a la pantalla. ¿Diferencias? Solo de estatus.

papacomeister@gmail.com

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