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Domingo , 27.05.2018 / 09:35 Hoy

Siete puntos

¿Pobreza o desigualdad?

Francisco Gómez

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1. Los grandes pensadores del siglo XIX, asombrados, contemplaron el increíble progreso de la ciencia en esa época. Creyeron, optimistas, que tales logros traerían consigo innumerables beneficios para la humanidad. Imaginaron un mundo sin guerras y enfermedades, pues los descubrimientos tecnológicos conseguirían la erradicación de los males que causaban tales flagelos. Nacían las vacunas y procedimientos quirúrgicos inusitados y no había grandes conflictos bélicos, por lo que el mundo se aprestaba a vivir largos periodos de paz.

2. Pero también, al constatar la revolución industrial, imaginaron que el acceso a las máquinas laborales acabaría con la pobreza y la desigualdad... con las dos, al mismo tiempo. Ya no habría pobres y ricos, ya la época de los príncipes y reyes encerrados en sus palacios, engordando y regocijándose mientras el pueblo moría de hambre, quedaba en el pasado, y la prosperidad... para todos, sin excepción, llegaba para quedarse. La ciencia y sus enormes innovaciones estarían al servicio de todos los seres humanos, y no de unos cuantos.

3. Pensaron, entonces, que al avance tecno-científico correspondería uno igual en el terreno social. Desaparecerían las enfermedades, pero también la pobreza. Ya no habría guerras, ni tampoco las desigualdades que, muchas veces, las ocasionaban. Sobra decir la gran decepción que se llevaron tan ilustres personajes, pues el boom tecnológico no trajo consigo el paraíso que idearon, sino por el contrario. En especial con el arribo de las dos guerras mundiales, y con ese espectro llamado bomba atómica.

4. Más allá de esta desilusión, resultaba claro que, en el terreno de la economía, pobreza y desigualdad eran prácticamente sinónimos. De allí surgió la necesidad de crear sistemas que lograran abatir ambos fenómenos. Nacieron el capitalismo y el socialismo. Ambos sostenían ser los mejores para lograr ese resultado, pero los dos fracasaron. Hoy que reina un hijo del primero, el neoliberalismo, la pobreza y la desigualdad no sólo no han desaparecido, sino que se han incrementado de forma notable en todo el mundo.

5. OXFAM (Comité de Oxford de Ayuda contra el Hambre), compuesto por 17 organizaciones no gubernamentales de todo el mundo, y con fuerte inspiración religiosa, ha denunciado que el 1% de la población mundial posee más riqueza que el restante 99%. Al 2015, 62 personas poseían tanta riqueza como la mitad más pobre de la población mundial. Lo terrible es que, hace cinco años, esa cifra ascendía a 388 personas. La pobreza aumenta día a día, y con ella la desigualdad social. Ahí están los datos duros.

6. Los defensores del actual sistema insisten en que sólo el sistema de libre mercado logrará abatir la pobreza, aunque aumenten las desigualdades. Creo, como los citados pensadores del siglo XIX, que ambos fenómenos van de la mano, y que la economía mundial sigue siendo un gran pastel, en el que unos pocos se quedan con una inmensa tajada, mientras que a la mayoría le quedan sólo pequeños pedacitos, sino es que tajadas. Pero yo no soy economista. Veremos qué dicen los expertos al acabar la reunión de Davos, en Suiza.

7. Cierre ciclónico. Ya está en circulación la segunda entrega de los Cuadernos Pastorales de la Arquidiócesis de Monterrey. ¿Su título? Por una Ecología Integral. Reflexiones en torno a la Laudato Si del Papa Francisco, escrito por el arzobispo Rogelio Cabrera López. El texto cobra particular relevancia no sólo por la inminente visita del Papa a nuestro país, sino por el debate que se da en nuestro estado por el proyecto Monterrey VI. Muy recomendable el trabajo de nuestro pastor que, de seguro, será bien recibido por las organizaciones ambientalistas locales.


papacomeister@gmail.com

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