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Miércoles , 19.09.2018 / 12:12 Hoy

¿Pleito entre feministas?

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1. Interesante me ha resultado el debate surgido en torno a #MeToo, movimiento que surgió en el pasado octubre para denunciar la agresión y el acoso sexual, sobre todo en el medio artístico norteamericano. Muchas actrices llegaron vestidas de negro a la gala de los Globos de Oro, y sobresalió el discurso de Oprah Winfrey, quien tomando la causa antiacoso se echó a la bolsa a los asistentes y a la opinión pública mundial. Ya se ve a la famosa actriz, conductora y productora como posible candidata a la presidencia de los EUA.

2. Pero vino una réplica desde Francia. La también renombrada Catherine Deneuve, junto con otras 99 mujeres, publicó un manifiesto en el que defienden la libertad de los varones para importunar a las mujeres, critican las campañas de denuncias y sostienen que mientras la violación es un crimen, cortejar de forma insistente o torpe no es un delito, ni la galantería una agresión machista. El desplegado fue cuestionado de inmediato por grupos feministas franceses, quienes ven en las palabras de la Deneuve una carta abierta para agredir a las damas.

3. Un fácil análisis de lo sucedido establecería paradigmas históricos diferentes, en la base del debate. Así, mientras las norteamericanas pertenecen a una formación cultural muy dada al conservadurismo y al puritanismo, las francesas vienen de una tradición marcada por la libertad sexual y la apertura al erotismo. De acuerdo a esta tesis, las actrices de este lado del Atlántico son recatadas y las europeas muy liberadas. Es clásico el cliché de que los franceses y las francesas son expertos en el romance y el erotismo, no así en los EUA.

4. Otra explicación, más sociológica, sitúa al tema del poder en el centro de la discusión. En esta perspectiva, mientras que las europeas ya tienen mucho camino andado en la defensa de sus derechos, y desde hace décadas están muy empoderadas –así se dice ahora–, las hijas del Tío Sam todavía batallan a la hora de conseguir trabajo en los escenarios, en donde quienes tienen el poder de la contratación les solicitan favores sexuales para emplearlas. Estaríamos, de nuevo, frente a una distinción cultural: allá más libres, acá menos.

5. Yo veo razones válidas en las dos posiciones. Del lado francés, me parece que es muy importante distinguir, por ejemplo, entre acoso y seducción. El primero es, por fuerza, violento. La segunda, no obstante su connotación erótica, puede ser ambivalente. Es cierto que incluye algo de manipulación, con base en herramientas no siempre físicas, pero también tiene una alta dosis de deslumbramiento, de atracción por algo. Una persona seductora nos puede convencer de emprender grandes retos, de seguirla para alcanzar notables metas.

6. Pero lo que están capitaneando Oprah y sus colegas me parece también muy atingente. Y creo que no solo en el ámbito de los espectáculos asistimos a estas continuas agresiones, sino en la misma vida diaria. Acosan maestros a sus alumnas para que puedan pasar los exámenes, como algunos esposos a sus mujeres a cambio de seguir manteniéndolas. Aquí está, me parece, la raíz de la queja: relaciones interpersonales que deberían ser consensuadas, pero que se reducen a intercambios comerciales con base en el miedo o la necesidad.

7. Cierre ciclónico. Ya está listo el Plan de Pastoral Orgánica 2018, de la Arquidiócesis de Monterrey, con el título Comunidad y Ciudadanía. Este es el segundo núcleo pastoral del ciclo 2017-2019 que abarca el actual programa. En el 2017 se revisó a la Persona y Familia, y el año próximo se hará lo mismo con Pobreza y Solidaridad. Buscaremos atender en este 2018 cuatro urgencias pastorales: nuestra comunicación, fraternidad, capacidad para conocer y atender la realidad, y nuestra responsabilidad social. Léalo. Asúmalo.

papacomeister@gmail.com

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