• Regístrate
Estás leyendo: Dos mensajes
Comparte esta noticia
Lunes , 25.06.2018 / 05:36 Hoy

Dos mensajes

Publicidad
Publicidad

1. Inadvertido, pasó un documento de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, fechado el 12 de diciembre pasado. El sugestivo título: Con decisión construyamos la paz. Basta de falsas seguridades, marca el tono del texto. Y es que los obispos mexicanos describen la dura realidad de la violencia en nuestro país, debida, en su opinión, a la corrupción, la desigualdad, el desempleo, la impunidad, la ineficaz procuración de justicia, el abandono del campo, etcétera, y que continúa incrementándose día a día. Hoy la inseguridad es EL problema.

2. La comisión de obispos llama a la responsabilidad para combatir el creciente flagelo: de parte de las autoridades correspondientes, pero también de la sociedad civil, por desgracia, “fragmentada y dispersa, que no ha tenido capacidad de incidir lo suficiente, ni en lo social ni en lo político”. Se preguntan “si será válido un proceso de reforma educativa que no llega a resolver la necesidad real de promoción de los valores y la cultura de cada pueblo”. Invitan a que las próximas campañas políticas aborden los problemas de mayor trascendencia.

3. Sin mencionar de manera explícita la cuestionada Ley de Seguridad Interior, los obispos afirman que “hoy se requieren acciones legislativas que… eviten la permanencia de políticas como la de la presencia de las fuerzas armadas en funciones policiacas y logren un consenso de todas las fuerzas políticas y sociales en orden a establecer estructuras nacionales, estatales y municipales de seguridad eficaces y respetuosas de los derechos de todos”. Es obvio que tales pronunciamientos no fueron bien recibidos por la clase política.

4. Otro texto también muy importante es el que nos ofrece el papa Francisco, para celebrar la Jornada Mundial por la Paz, el próximo lunes 1° de enero. Migrantes y refugiados: hombres y mujeres que buscan la paz. Comienza el mensaje señalando las causas de la creciente migración: los conflictos armados y otras formas de violencia, el reencontrarse con familiares y amigos, etcétera. Entre nosotros habría que añadir la falta de trabajo digno, afectando de manera particular a nuestros hermanos de Centroamérica y del Sureste de México.

5. El Papa invita a lo mismo que ha indicado el arzobispo de Monterrey, en el actual Plan Orgánico de Pastoral 2015-2019: tener una mirada contemplativa hacia los migrantes, que no llegan con las manos vacías, pues traen consigo la riqueza de su valentía, de su capacidad, sus energías y aspiraciones. Al mismo tiempo, la mirada contemplativa también se dirige a las familias y comunidades que abren sus puertas y sus corazones a los migrantes y refugiados, incluso con recursos que no son abundantes.

6. Y retomando su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, del pasado 15 de agosto, Francisco de Roma traza las cuatro piedras angulares para la atención de migrantes y refugiados: acoger, ampliando las posibilidades de entrada legal; proteger, especialmente a las mujeres y niños expuestos a situaciones de riesgo y abuso; promover, apoyando su desarrollo humano integral a través de la educación, e integrar, en una dinámica de enriquecimiento mutuo y de colaboración fecunda. Ojalá.

7. Cierre ciclónico. El próximo lunes comienza el año 2018. De seguro nos haremos algunos propósitos. Ojalá superen el reducido espacio del egoísmo, y nuestras aspiraciones sean más altruistas, más solidarias. Sí, podemos proponernos bajar de peso, ahorrar más y enojarnos menos. Pero, sobre todo, pongamos la mira en el desarrollo de nuestra capacidad para salir de nosotros mismos, para participar más en cuestiones sociales, para construir juntos un mundo mejor, para atender más al bien de los demás que al mío. ¡Feliz 2018!

papacomeister@gmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.