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Martes , 19.06.2018 / 17:54 Hoy

Nefelibata

MORELEANDO Y LA INCÓMODA LIBERTAD

Flavio Becerra

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“¿Tú aquí en Moreleando?”, exclama burlón Elías Agüero, presidente y vocero del paseo peatonal, cuando se topa conmigo a la altura de la Plaza Mayor, al tiempo que levanta los brazos en un exagerado ademán de sorpresa. Mi reacción inmediata es tomarle una foto. “Nunca he dejado de venir”, le respondo.

Como bien sabe buena parte de los torreonenses, Moreleando es un colectivo constituido en Asociación Civil cuya actividad más visible es el sabatino paseo al que convocan a la ciudadanía una vez al mes.

Lo vienen realizando hace más de tres años y medio. Luego de una pausa de tres meses, el paseo fue retomado por el colectivo en abril, aunque la drástica disminución del número de asistentes en comparación con los años anteriores es notoria.

Durante esa pausa, los organizadores se negaron por sistema a dar prontas respuestas concretas a los cuestionamientos que algunos periodistas o asistentes en general les hicieron. No solo eso: ante ciertas preguntas reaccionaron descalificando al interlocutor con burlas o francas groserías.

“¡Hoy Moreleando está hasta la madre de gente!,” me dice Elías al tiempo que pasa un brazo sobre mis hombros en un sarcástico gesto amistoso. Cruzamos la Ramón Corona rumbo al poniente y le digo que si bien hoy vino más gente que en junio, lo cierto es que la avenida luce vacía.

Y tomo una foto en la que se aprecia cómo desde esa esquina y hasta donde comienzan las obras públicas dos calles más adelante, hay apenas un puñado de personas. Vuelvo a cuestionarle acerca de cómo las medidas que han tomado luego de la reanudación del paseo han alejado al grueso de la gente que antes asistía. En vez de responder lo solicitado, se coloca delante de mí y profiere un errático circunloquio sobre los temas acerca de los cuales debería estar preguntando a otras personas. Le tomo una nueva foto.

A Elías le molesta ser retratado con un desolado Moreleando a sus espaldas, así que da la media vuelta y se va sin responder. Ante su cerrazón, vuelvo a la esquina de Ramón Corona para intentar unas cuantas panorámicas. Casi de inmediato Elías regresa para soltar un exabrupto: “Te prohíbo que publiques mi foto. Si lo haces te demando”.

Se le explica que esas las fotos pueden ser usadas con fines periodísticos ya que él es presidente y vocero de Moreleando, el cual está constituido como una Asociación Civil, que ejerce un recurso público (el otorgado por el PACMyC a través de la Secretaría de Cultura de Coahuila); que además estamos en pleno desarrollo de tal actividad, la cual es de convocatoria abierta a todo público; en suma, que no hay impedimento legal para retratar y publicar fotos suyas o de los demás integrantes del colectivo mientras estén usando las camisetas o gafetes oficiales.

Por respuesta recibo otra andanada de las ideas que él supone acerca del uso periodístico de las imágenes. Grabadora en mano le pido repita su amenaza y dé respuesta a que, siendo representante de la A.C., su imagen puede publicarse aunque no lo autorice. Saca su propio celular para a su vez grabar cuando repite la prohibición.

“No respondiste lo otro”, le digo. Fiel a su costumbre, pretende evadirse sin contestar. Todavía le hago unas dos o tres fotos más. Todas son semejantes en cuanto a que registran su molestia en medio de la desierta avenida.

Elías Agüero dobla la esquina al final del paseo repitiendo a gritos su amenaza de demandar si su imagen es publicada. Camino toda la avenida desde la Ildefonso Fuentes hasta la Alameda para fotografiar aspectos de la Morelos. Salvo frente a la Plaza Mayor, la constante es que ese Moreleando de julio lució muy solo. No es la primera vez que los del colectivo tienen conflictos cuando se trata de responder cuestiones no gratas para ellos.

En la rueda de prensa ofrecida en abril para anunciar la reanudación del paseo mensual, entregaron a los trabajadores de medios de comunicación un presupuesto sobre cómo se utilizarían los recursos entregados por el PACMyC. Dicho presupuesto contenía notorios errores en el desglose y por consiguiente, en la nota publicada al día siguiente en el periódico Milenio Laguna se señalaron tales fallas.

Un día después apareció en el mismo diario una carta en la que el presidente de Moreleando, tras afirmar que la información de la nota se presta a malos entendidos, dice “solicitamos de la manera más atenta se haga la aclaración correspondiente y así mismo hacer la corrección en la nota en su versión digital.” (Palabra de Lector, 9 de abril, 2016).

Es decir, lejos de asumir su responsabilidad en la equivocación y publicar una sencilla Fe de Erratas, deseaban que fuera el periódico quien se disculpara por un error ajeno y que además alterara el archivo hemerográfico digital para que no quedara huella.

La postura del periódico y de la periodista quien elaboró la nota fue muy clara: se les respondió que el error era de ellos y la nota permanece tal cual. Por cierto que en su página oficial en Facebook los del colectivo publicaron un presupuesto corregido… cuyas cifras tampoco coinciden con las que aparecen en la Carta Compromiso firmada ante la Secretaría de Cultura de Coahuila.

Hay quienes suponen que la reducción de visitantes al Moreleando ha sido en buena medida consecuencia de la cancelación del mercadillo y de haber alejado a un buen número de artistas que con anterioridad se presentaban en el paseo con su propuesta cultural. Ambos factores eran del agrado del público. Caso notable es el del trato que se le dio a Édgar Alejandro Alarcón Flores, mejor conocido como El Primaveras, popular artista multidisciplinario que se presentaba con regularidad en los paseos.

Luego del Moreleando de abril tuvo algunas diferencias con Elías Agüero que derivaron en su alejamiento. El Primaveras compartió en su página de Facebook algunos fragmentos de la conversación sostenida vía chat con Agüero y lo notable es constatar que este último no puede sostener una charla sin intentar rebajar a su interlocutor a través de un trato despectivo.

La respuesta del presidente de Moreleando ante los comentarios de quienes manifestaron su apoyo en las redes sociales no fue el diálogo sino bloquear de su página al acróbata urbano. Aunque de esa conversación solo trascendieron algunos fragmentos, El Primaveras tuvo a bien compartirla íntegra con algunos periodistas.

Por lo aquí expuesto es muy factible pensar que los integrantes de Moreleando A.C., en una curiosa coincidencia con la mayoría de nuestros políticos tradicionales, desean una prensa y unos medios de comunicación que no les cuestionen, que se limiten a reproducir el contenido de sus boletines, que solo les hagan entrevistas a modo y no les resulten nada incómodos.



flaviobecerra@hotmail.com

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