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Domingo , 27.05.2018 / 18:45 Hoy

Nefelibata

GOBIERNO, ENEMIGO DE LA EDUCACIÓN

Flavio Becerra

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Picasso decía con mucha razón que los gobiernos en lo último que ponen su atención es en la cultura y la educación, pero cuando se trata de reprimir, es lo primero que atacan.No es gratuito entonces que al inicio de cada sexenio los gobiernos federales anuncien de inmediato recortes a los presupuestos destinados a la educación. Es interesante constatar cómo en los países más avanzados y prósperos la educación sigue siendo subvencionada por el estado, mientras que aquí en México lo que se está llevando a cabo es un proceso de lumpenización.

Este es un proceso que lleva varias décadas y sus resultados se notan. Ni Fox ni Peña Nieto se distinguen como personas con una educación o un nivel cultural elevado. Y durante el periodo de Calderón, la líder del sindicato de maestros, Elba Esther Gordillo, llegó a tener un poder político desmesurado.

Enemigos de elevar el nivel educativo en el país y apoyados en el control de los medios masivos de comunicación, han llevado durante años una muy eficiente campaña de desprestigio en contra de los maestros. Un vistazo superficial a las redes sociales nos muestra la gran cantidad de personas que, sin tener en cuenta la perversa combinación de reformas laborales recientes, se burlan del gremio y tachan de revoltosos huevones a quienes protestan.

Que como en todo gremio existan elementos indeseables e incluso se cuenta un buen número de agitadores profesionales infiltrados por las instancias en el poder, es también una estrategia muy efectiva y de larga tradición para desacreditar ante el ciudadano cualquier lucha social.

La reforma educativa no tiene por objetivo elevar el nivel en materia educativa sino mermar las prestaciones de los maestros. A fines del sexenio anterior el PRI y el PAN aprobaron una reforma laboral que vulnera gravemente los derechos de la mayoría de los trabajadores, profesores o no, incrementando la informalidad, estrangulando el crecimiento del trabajo formal y disminuyendo la calidad de los empleos existentes.

De forma más reciente, la Reforma al Sistema de Seguridad Social favorece la contratación outsourcing, las violaciones a los contratos colectivos del IMSS y del ISSSTE y la pérdida de derechos laborales.

El abanico de profesiones afectadas es amplísimo: al gremio de los enfermeros se les acaba de rebajar de profesionistas a artesanos, así como a los bailarines de la Compañía Nacional de Danza se les quiso denigrar en su condición de trabajadores a meros prestadores de servicios.

En resumen, la Reforma Educativa junto con las otras mencionadas tienen por objetivo formar enormes conjuntos de empleados sin historia ni raíces, convirtiéndolos en mano de obra aún más fácil de desechar.

No es gratuito que el gremio de los profesores sea uno de los más socavados por el poder. Pocos recuerdan hoy en día -y menos quienes hacen burla de ellos en las redes sociales- que la primera huelga organizada contra el monolítico poder presidencial se dio en 1958 por parte de los maestros. En ese entonces sus reclamos no eran en el fondo muy distintos a los de ahora: disminución de salarios reales y prestaciones, corrupción sindical.

El movimiento logró sumar de inmediato a los gremios de los ferrocarrileros, telegrafistas, petroleros y por supuesto a los estudiantes y a muy buena parte de la sociedad civil.

Entonces como ahora, los medios oficialistas se abocaron a denigrar éstos levantamientos. Era la época de las revistas ilustradas, a la manera de Life. Y todas ellas mostraron una actitud de lamepiés para con el gobierno.

Hay una anécdota fotográfica que sirve para poner en contexto lo que era y es el control de medios en el país. Ante la imposibilidad de ver publicadas las fotos que tomó durante esos violentos días en el diario Excelsior, para el que trabajaba entonces, y que acompaña a esta columna, el fotoreportero Héctor García invirtió recursos económicos propios y, con la valiosa ayuda del periodista Horacio Quiñones, quien fungió como director general, publicó el primer y único ejemplar de la revista “Ojo”.John Mraz cuenta en un texto aparecido en Luna Córnea lo siguiente: “…con la sed de los mexicanos por un periodismo gráfico de verdad, el tiraje de 5,000 ejemplares se agotó en un día.

El amigo encargado de la distribución entregó el dinero a García y pidió más ejemplares.“Emocionado, Héctor García habló a Quiñones para encargar 10,000 ejemplares, Quiñones respondió: ‘Lo mejor es que veas a dónde te metes porque ya pasó la policía por la imprenta y se llevaron las placas’.

García se escondió hasta que bajó la marea y poco después, recibió el Premio Nacional de Periodismo 1959 por esas mismas imágenes. Con el movimiento aplastado y sus líderes encarcelados, el gobierno premió las fotografías que antes fueron censuradas.”

La conducta casi esquizofrénica del gobierno rescatada en esa anécdota se repite, refinada hasta niveles de abyección, en los violentos sucesos ocurridos en Oaxaca. Entonces como ahora ha corrido sangre.

Al estado no parece importarle qué tanto se haya preparado una persona en su carrera ni qué tan capacitada o talentosa sea en su desempeño: la consigna es rebajar todas y cada una de las profesiones.

De nuevo, como hace meses se publicó en esta columna, no queda sino solidarizarse con los esfuerzos de los profesores y con todos los demás trabajadores en esta lucha contra el fiero y salvaje proceso emprendido por el estado para proletarizar a las personas, a sus oficios y a sus artes.



flaviobecerra@hotmail.com

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