• Regístrate
Estás leyendo: Preparémonos para votar
Comparte esta noticia
Martes , 19.06.2018 / 18:32 Hoy

Columna de Fernando Rangel de León

Preparémonos para votar

Fernando Rangel de León

Publicidad
Publicidad

Los coahuilenses tenemos una cita el próximo 4 de junio en las urnas electorales para que decidamos quienes nos van a gobernar desde el ejecutivo del Estado, el Congreso Local y los 38 ayuntamientos municipales, durante los próximos seis años en el primer caso, tres en el segundo y un año en los últimos; por lo que debemos de razonar nuestro voto, para que después no andemos lamentándonos de las decepciones que suframos por haber votado mal.

Se vota mal cuando votamos por un candidato y un partido que no tiene posibilidad alguna de llegar al poder, por más mejores que sean, si no cuentan con una estructura partidista o de equipo en el caso de los independientes, formada por cuadros profesionales, organización, orden, y disciplina electorales, de carácter permanente e institucional.

Da pena ajena ver candidatos y partidos improvisados, sin antecedentes electorales, que aparecen oportunistamente en épocas electorales como la actual; sin formalidad y sin seriedad alguna, que se aprovechan de la euforia del momento.

Un voto depositado en favor del candidato o partido que no tiene posibilidad alguna de ganar las elecciones, es un voto inútil, que no sirve más que para fraccionar o dividir el voto útil, que en el caso de Coahuila es para que haya alternancia o continuidad del mismo partido en el gobierno del estado; pues todavía en la entidad lo que prevalece es el bipartidismo: PRI y PAN.

Muchos electores no saben por qué quieren la alternancia; pero lo que sí saben es que ya no soportan más de lo mismo por otros seis años más; aunque la alternancia pueda resultarles peor; pues lo que quieren es novedad, una nueva experiencia, para saber qué es una alternancia en Coahuila después de 88 años de un régimen de partido único.

También otros muchos electores prefieren “viejo por conocido, que nuevo por conocer”; y temen que con la alternancia “salgamos de guatemala para entrar a guatepeor”.

Los que no pueden razonar su voto son los que lo venden, por lo que sea; pues el comerciar con él, no es razonar; porque el voto no es un artículo de comercio, es la más alta dignidad del ciudadano, que por definición constitucional, debe de tener un modo honesto de vivir, y debe expresarla libre y secretamente en las urnas.

Por eso no debemos dejarnos llevar como veletas por las encuestas, los debates y toda la demás porquería de propaganda de todo tipo que enerva a los ciudadanos; pues no los educa, ni ilustra, ni orienta debidamente el voto, sino que confunde a los electores y trata de sorprender su buena fe.


rangut@hotmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.