• Regístrate
Estás leyendo: Nuevos salarios mínimos
Comparte esta noticia

Columna de Fernando Rangel de León

Nuevos salarios mínimos

Fernando Rangel de León

Publicidad
Publicidad

Desde el pasado 29 de noviembre están reunidos en sesión permanente los representantes de los trabajadores, los patrones y el gobierno, integrantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos CONASAMI, para fijar los nuevos salarios mínimos de 2019, que tendrán que definirse de un momento a otro pues entrarán en vigor el 1 de enero. 


Los salarios mínimos son una garantía humana y un derecho social que están en el 123 Constitucional, que ordena que deben “ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos”. 


El actual salario mínimo,que es de $88.36 diarios, por lo tanto, es inconstitucional; pues es evidente, y todo mundo lo sabe, que esta cantidad no sirve para que una familia pueda satisfacer las más elementales mencionadas necesidades; por eso nada más lo ganan quienes son solos y no tienen a quien mantener, y están en las condiciones más paupérrimas que podamos imaginarnos; y solo los pagan los patrones que no tienen dinero o carecen de la más mínima conciencia social, y que por tanto no merecen ser patrones, porque para serlo se necesita dignidad y tener la conciencia de que al pagar buenos salarios están contribuyendo a que haya más circulante y consumo, hasta de sus propios bienes o servicios. 


Ahorita los integrantes de la CONASAMI, están estudiando todos los factores que inciden en la fijación de los salarios mínimos, y están recibiendo tambiénrecomendaciones del Senado para establecer su monto en $176.72, del PAN en $100.00, del PRI en $265.00, de la Confederación Patronal de la República Mexicana COPARMEX en $102.00.

En estas recomendaciones para los nuevos salarios mínimos el PRI está llevando “agua a su molino”; pues demagógicamente quiere congraciarse con el pueblo después de que cuando era gobierno aumentaba el salario mínimo solo unos centavos o cuatro pesos, a lo más.

Hoy la verdadera oposición es gobierno, y quiere por primera vez después de 35 años de salvaje neoliberalismo, aumentar los salarios mínimos lo más substancioso posible; pero lo quiere hacer responsablemente para que el aumento no sea inflacionario, para que el peso no pierda su capacidad adquisitiva, para que no se cierren empresas, para que no disminuya el empleo, para que el gobierno no aumente las tarifas de la energía eléctrica, la gasolina, los impuestos, el agua potable, etc.; y la iniciativa privada no incremente los precios de los artículos de la canasta básica y de todos los bienes y servicios necesarios para la población; a fin de que no se pulverice el nuevo salario mínimo.  

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.