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Martes , 17.07.2018 / 02:49 Hoy

Columna de Fernando Rangel de León

Los fiats notariales

Fernando Rangel de León

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Acaba de dar el gobernador Moreira, 41 fiats notariales, patentes, licencias o autorizaciones para que den fe pública de los actos realizados por particulares, a igual número de profesionistas de Coahuila, que tienen títulos de abogados, es decir, tienen pero no lo ejercen como postulantes, o sea, no andan litigando en los juzgados, batallando con el burocratismo judicial, padeciendo el tortuguismo de los juzgados y tribunales, peleando con la contraparte, sufriendo las incomprensiones y la falta de pago de honorarios, de algunos insensibles y malos clientes y defendidos; en una ardua y matada tarea diaria, que mina la salud.

Nos explicaba aquí en Torreón en una conferencia el abogado Fernando Serrano Migallón, cuando era director de la Facultad de Derecho de la UNAM, que en el ejercicio de su profesión los médicos no pelean unos contra otros, que los ingenieros, los arquitectos y los contadores tampoco, y que los únicos que sí lo hacemos, somos los abogados, que tenemos que enfrentarnos contra el colitigante, que a veces resulta más inteligente, capaz y preparado que uno; o es más astuto, sagaz o "chicanero" que uno; añadía el conferenciante que entre abogados defensores de intereses opuestos, había una lucha, un duelo de habilidades, de destrezas, de virtudes y cualidades; y que precisamente por eso hablábamos mal unos abogados de otros; lo cual no ocurre entre médicos, quienes al contrario, se recomiendan unos a otros.

Los 41 flamantes notarios en el estado, no son litigantes, sino funcionarios públicos, políticos, dirigentes de la Cámara de Comercio de Torreón, hermanas de exdiputados que aprobaron la megadeuda; que obtuvieron sus recientes fiats sin haber hecho cursos de notariado en las universidades, sin exámenes, sin haber cubierto los requisitos legales como es el de haber hecho prácticas efectivas en una notaría pública, etc.; son notarios única y exclusivamente porque así lo quiso el gobernador, quien ordenó a los diputados locales otorgaran sus fiats.

Un fiat notarial es una forma de coaptar, de comprar, a un abogado para que no critique ni exija a los gobernantes que ajusten todos sus actos a la ley; porque por ejemplo con qué independencia el presidente de la Cámara de Comercio de Torreón, va a criticar al gobernador, y a sus protegidos, si a él le debe la notaría; encontrándose así este dirigente empresarial en el conflicto de intereses de defender a la iniciativa privada que quiere el esclarecimiento de la megadeuda, por un lado, o defender al gobernador que la encubre, por el otro.

¡Los de la iniciativa privada tienen la palabra!


rangut@hotmail.com


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