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Martes , 18.09.2018 / 19:04 Hoy

Columna de Fernando Rangel de León

Castelgandolfo y Chapultepec

Fernando Rangel de León

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El Papa Francisco, acaba de destinar el Palacio Castelgandolfo, en museo para todo el público, que ya empezó a visitarlo desde este último sábado 22; gesto que lo pone no solo como un verdadero imitador de Cristo, sino en uno de los más grandes humanistas del mundo; por su apertura al mundo todo.

El Palacio de Castelgandolfo, que debe su nombre a que fue el Castillo de la familia Gandolfo, originaria de Génova, Italia, se asentó en alrededor del año 1000 en la mítica ciudad de Alba Longa, lugar de nacimiento de Rómulo y Remo, fundadores de Roma; y con muchas mejoras arquitectónicas fue declarada residencia de descanso papal por el Pontífice Papa Urbano VIII Barberini, en 1626; y desde entonces, durante 390 años sirvió para uso exclusivo de los Papas.

El Castillo de Chapultepec (Cerro del Chapulín), fue construido a fines del periodo virreinal 1785-1787, como casa de descanso, por órdenes del Virrey de la Nueva España, Bernardo de Gálvez; y con posterioridad fue sede del Colegio Militar; por lo que allí fue la epopeya de los Niños Héroes (Juan Escutia, Juan de la Barrera, Fernando Montes de Oca, Agustín Melgar, Francisco Márquez y Vicente Suárez); convirtiéndolo Maximiliano de Habsburgo y Carlota en Palacio Imperial; a cuya caída fue destinado como residencia presidencial en 1872, con Sebastián Lerdo de Tejada; habiendo vivido allí por temporadas Porfirio Díaz, durante sus treinta años de dictadura.

En el siglo XX el Castillo de Chapultepec, fue residencia oficial de Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez; hasta que en 1934, el General Lázaro Cárdenas, declaró que no deseaba vivir allí por considerarlo ostentoso y decidió destinarlo a museo para todos los mexicanos y extranjeros; trasladando su residencia al rancho La Hormiga, allí en el mismo bosque de Chapultepec; cambiándole al nombre por el de Los Pinos, en recuerdo a que así se llamaba la huerta en Tacámbaro, Michoacán, donde se enamoró de su esposa Amalia Solórzano; y desde entonces es la residencia presidencial.

¿Cuántos Papas Franciscos y Presidentes Cárdenas, está necesitando la humanidad hoy en día?



rangut@hotmail.com

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