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Sábado , 15.12.2018 / 03:51 Hoy

Entre paréntesis

Equidistancia

Fernando Escalante Gonzalbo

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El atentado de Barcelona de la semana pasada ofreció a La Jornada otra ocasión, una más, para mostrarse equidistante entre los asesinos y sus víctimas. Equidistante, aunque más bien cargada del lado de los asesinos. Es una vieja inclinación.

Está todo en el editorial del día siguiente. Para guardar la ropa, se refiere de entrada al “bárbaro atentado”, pero en la misma frase se apresura a ennoblecerlo. Admonitorio, el texto sentencia que “debe verse como un capítulo más... de la guerra” de Oriente Medio. Ya está lo más importante, aquello fue un acto de guerra (“sin duda trágico” —alguien debió tragarse lo que le quedara de vergüenza para escribir la frase, que es el bies canalla de la equidistancia: sin duda trágico).

Sigue una lista de atentados de los últimos años en Europa, para componer una imagen borrosa, y limpiar cualquier residuo de responsabilidad moral: los atentados son “un síntoma de conflictos sociales modulados por la desigualdad y el racismo”. Estamos del otro lado: los asesinos son, en realidad, víctimas.

Y lo único que falta es dejar claro que las víctimas, eran por lo menos cómplices de los verdaderos asesinos. En el párrafo siguiente, se explica que la “guerra contra el terrorismo”, entre comillas, en Irak, Afganistán, Pakistán, Libia, Siria, Turquía “y otras naciones” ha causado “muchas más muertes”: un solo manchón, que va de Turquía a Pakistán, para ahorrar detalles. A renglón seguido, el redactor denuncia a “los medios occidentales” por silenciar ese hecho, por dar tanta importancia a lo de Barcelona (que no fue para tanto...). La culpa, ya se podía sospechar, es en realidad de “Occidente”.

Entre cualquiera de esas guerras y la pandilla de asesinos de Barcelona hay una correa de transmisión, hay política, piadosamente borrada para que resplandezca la causa, en toda su gloria.

Sin vergüenza, en el último párrafo La Jornada se presta abiertamente para ser portavoz de los asesinos. En lenguaje untuoso, amenaza: “sería deseable que EU y sus amigos europeos repensaran su accionar”... O habrá más muertos. Si parece un mensaje de extorsión, es porque es un mensaje de extorsión, el que quiere enviar alguien mediante los asesinatos de Barcelona. La Jornada, diligente, lo transmite. Equidistancia

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