• Regístrate
Estás leyendo: Guardianes: el cierre del verano fílmico de la galaxia a las coladeras
Comparte esta noticia
Miércoles , 22.08.2018 / 03:25 Hoy

Sonido & visión

Guardianes: el cierre del verano fílmico de la galaxia a las coladeras

Fernando Cuevas

Publicidad
Publicidad

Llega a su fin la temporada veraniega en el terreno cinematográfico de los grandes estudios asentados en Hollywood y en esta ocasión el resultado es positivo en cuanto a las producciones que pudimos disfrutar, aunque los números en taquilla hayan descendido con respecto al año pasado, que desde mi punto de vista, en términos generales fue inferior a lo que se dejó ver en este 2014, considerando la calidad de las películas.

Pero ya sabemos que el asunto de los gustos particulares no necesariamente coincide con los ingresos obtenidos por las superproducciones: para muestra ahí está Transformers: la era de la extinción de Paramount como la cinta que ocupa el primer lugar de taquilla en lo que va del año, posición que ni de lejos tendría si el criterio fuera estrictamente cinematográfico. Incluso dentro del rubro de las superproducciones podemos encontrar varias que resultan mucho mejores, como la de los X-Men, El planeta de los simios, Cómo entrenar a tu dragón, Lego: la película, Godzilla, el Capitán América y el Hombre Araña.

Al descenso en las ganancias de los llamados blockbusters se le atribuyen algunas causas intrínsecas y extrínsecas: entre las primeras se habla de falta de originalidad en las propuestas, abuso de secuelas y ausencia de una película estandarte; en las segundas se menciona la crisis económica y la posibilidad de ver las películas por otros medios, legales y no, que provocan la ausencia en las salas cinematográficas. Seguirá siendo muy diferente cuando los estudios diseñan una película con la descarada finalidad de vender, llena de fórmulas y clichés, a realizar una propuesta con intenciones diferentes, como construir un discurso narrativo, entretener de manera inteligente y divertida y buscar una expresión fílmica genuina.

LA BUENA SORPRESA DEL VERANO

Cuando todos suponíamos que la temporada llegaba a su fin, de pronto se apareció una película que sin hacer mucho ruido se convirtió en el caballo de negro del verano, para ponerlo en términos deportivos. No era la apuesta fuerte de la casa productora (Marvel / Buena Vista) ni se anunciaba como la cinta a seguir; incluso dentro del mundo cómic los personajes no eran los de primera línea y buena parte del público no los conocía.

La gente va al cine por diversos motivos, pero uno de ellos tiene que ver con la expectativa de ver y escuchar una historia representada por personajes con los cuales se pueda identificar o que le despierten algún tipo de sentimiento: odio, ternura, risa, empatía, simpatía o miedo. Justo es lo que consigue Los guardianes de la galaxia (EU, 2014), una película con un argumento convencional -el típico objeto que todo mundo quiere para conseguir sus fines- que acaba resultando una propuesta de valioso entretenimiento gracias al desarrollo irreverente de sus personajes y a la forma en la que éstos se relacionan entre sí.

Tras un prólogo medio dramático con abducción infantil, pronto nos encontramos con el protagonista y su inseparable walk-man, simpático en su arrogancia y candidez (Chris Pratt), que termina en una prisión junto con una mujer genéticamente modificada que busca venganza (Zoe Saldana, ahora verde en lugar de azul), un sincero y forzudo tatuado que solo entiende la literalidad del lenguaje (Dave Bautista), un árbol de reducido vocabulario pero buen corazón (Vin Diesel, vocalizando solo una línea de diálogo con diferentes énfasis) y un vividor mapache de irónico mal genio, cortando la inspiración y poniendo a todos con los pies en la superficie correspondiente (Bradley Cooper, efusivo).

Además, el quinteto estelar se rodea de otros personajes interpretados con el consecuente desparpajo o caricaturesca orientación por John C. Reilly, Glenn Close, Benicio del Toro, Michael Rooker y DjimonHounsou, por mencionar algunos, con la tradicional aparición del patriarca Stan Lee. Tanto el trabajo de maquillaje como de vestuario contribuye a potenciar las actuaciones y gestualidades de los diferentes participantes. Los villanos se dan vuelo destruyendo las escenografías con toques retrofuturistas, mientras que ciertas secuencias se dejan acompañar por la música setentera de rigor, muy a tono con la estratósfera del film.

James Gunn, quien ya había entrado al mundo de los improbables héroes con Súper (2010) y probado fortuna en la mezcla de géneros con Criaturas rastreras (2006), coescribe el guión, con base en la historieta creada por Dan Abnett y Andy Lanning, en la línea de las aventuras que suceden más allá de los confines de la Tierra pero que acaban siendo cercanas, como Guía del viajero intergaláctico (Jennings, 2005). La creación de situaciones humorísticas y las burlas a los lugares comunes que constantemente se despliegan, le dan sustento al desarrollo del film, además de una punzante labor de edición y el suficiente despliegue de efectos visuales, sin exagerar o depositar en ellos más de la cuenta.

TORTUGAS DE COLADERA

Después de las películas noventeras de factura más artesanal y de la digitalizada animada del 2007, regresan las tortugas antropomórficas que, además de estar en la adolescencia, son ninjas, evidentemente mutantes y tienen nombres de pintores del renacimiento; por si no fuera suficiente, su padre adoptivo es una sabia rata también con nombre de artista, que los ha formado con la dureza que exige el cariño.

Aprovechando esta extraña franquicia que empezó como un cómic en los ochenta, llegó a la televisión, al cine, a los videojuegos y que por algún misterio sigue en la mirada de productores y público (quizá la disparatada combinación de características y la rentabilidad, desde luego), están de regreso para salir de las alcantarillas y salvar a Nueva York con un diseño de producción que no escatima demasiados recursos, considerando que se requería un rostro famoso como imán de taquilla: quién mejor que Megan Fox, capaz de atraer a los públicos juveniles que igual encuentran alguna motivación para llevar a sus hermanos pequeños.

Dirigida sin sello identificable por el sudafricano Jonathan Liebesman (Furia de titanes, 2012; Invasión del mundo - Batalla: Los Ángeles, 2011), Las tortugas ninja (EU, 2014) termina por ser una película-fórmula, totalmente previsible y que rastrea en el origen de sus personajes como propuesta narrativa, aprovechando la inserción de flashbacks explicativos. Alguna secuencia emocionante y bien montada como la de la montaña nevada, dos o tres líneas de diálogo simpáticas y ya, de vuelta a las coladeras.

http://cinematices.wordpress.com/

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.