• Regístrate
Estás leyendo: Copa América 2016 (II): el futbol que no llega
Comparte esta noticia
Martes , 17.07.2018 / 07:05 Hoy

Sonido & visión

Copa América 2016 (II): el futbol que no llega

Fernando Cuevas

Publicidad
Publicidad

El segundo día de actividades terminó siendo una decepción. Desde luego puede haber empate sin goles con alto nivel de calidad y emoción, pero los dos partidos que acabaron así no fueron el caso, ni de cerca. Y el otro tampoco se salvó del sopor, a pesar de que al menos se rompió el cero. Al momento, de los ocho equipos participantes, solamente dos han logrado anotar y el fútbol sigue sin aparecer más allá de esporádicas pinceladas que se pierden en la película completa.

EQUILIBRIO TOTAL A LA BAJA

Se enfrentaron hace doce años en el marco de la Copa América y Paraguay venció a Costa Rica por la mínima. Los guaraníes marchan en séptimo puesto dentro de la eliminatoria mundialista, fuera de los lugares con boleto. Por su parte, los centroamericanos han venido a la baja después de ser el equipo sensación del mundial del 2014. Con estos antecedentes, el asunto no prometía demasiado, excepto un completo equilibrio en marcador, posesión y llegadas a cuentagotas.

Además, los equipos se enfrentaban a un horario imprudente en el que predominaba el duro calor de Orlando, apenas soportable en la cima de algún masoquista juego de parque de diversiones. Desde un inicio se presentaron los roces, las faltas, los fingimientos y el juego físico que anuló la posibilidad de que los habilidosos de ambos cuadros fueran protagonistas. Los paraguayos empujaron al inicio y por poco el estimado Paulo Da Silva convierte muy al estilo de como lo hace en Toluca.

El primero tiempo transcurrió a trompicones con pausas continuas, incluyendo una indispensable para que los jugadores se rehidrataran, situación que tuvo que repetirse en el segundo medio, donde tampoco pasó gran cosa, salvo una leve mejoría de los ticos. Desesperante escasez de disparos a puerta, entre los que se contó uno kilométrico que apenas pudo detener el arquero sudamericano. Al final, una entrada absurdamente violenta que mereció roja y que, en cierto sentido, sintetizó el devenir del partido.

SALVADOS POR UN GUERRERO

El equipo peruano parecía retomar su historia tras la grata sorpresa que representó en la Copa América del 2015. Pero en las eliminatorias mundialistas ha sido un desastre y aunque falta mucho por decidirse, se ve muy difícil que pueda alcanzar lugar. Por su parte, para los haitianos representa una buena oportunidad estar presente en la Copa por primera vez, sin nada que perder y mucho por aprender.

Los peruanos arrancaron como si estuvieran listos para la goleada a su favor, aunque pasados los primeros minutos parecieron bajar el ritmo, sin razón alguna, y dejaron que Haití, primerizo participante, fuera tomando cierta confianza al grado de emparejar el trámite del partido, logro que tampoco representaba gran cosa dado el desconcierto de los sudamericanos que quizá esperaban un rival más cómodo, volviendo a demostrar la inconsistencia que han arrastrado en el último año.

Fue hasta pasada la hora de tiempo corrido cuando el ya histórico goleador Paolo Guerrero resolvió un centro medido con sólido cabezazo que impulsó el balón a las redes. Con tiempo por delante y lejos de achicopalarse, los haitianos siguieron luchando con todo y sus limitaciones técnicas al punto de estar cerca del empate en tiempo agregado. Seattle quedó como testigo de un partido olvidable, lejos de la emoción que le han regalado a la ciudad tanto los Sounders como los Halcones Marinos, con todo y su escandalosa afición.

PAPELES INVERTIDOS

Si consideramos las eliminatorias para el Mundial de Rusia, Ecuador aparecía como favorito sobre Brasil en el debut de ambos en la Copa América. Por supuesto que la historia pesa. Los ecuatorianos marchan en segundo puesto y han logrado conjuntar un cuadro que además del talento, ha exorcizado la displicencia. El pentacampeón del mundo, por su parte, vive uno de sus momentos más bajos con un entrenador cuestionado, escasez de figuras y un cuesta arriba muy pesada desde la goleada recibida en su casa frente a los alemanes.

Con similar formación táctica, ambos equipos empezaron buscando imponer estilo y condiciones en Pasadena, aunque después de un arranque dubitativo con opción ecuatoriana incluida, los brasileños fueron quienes asumieron el control y protagonismo del partido, generando algunas opciones y buscando diversidad en sus lances al frente. Una media sólida en recuperación y buena construcción en tres cuartos de cancha contrastaban con el toque final: la habitual magia no aparece en este equipo que parece destinado a conformarse con la eficacia.

A partir de los diez minutos, la segunda mitad disminuyó en intensidad, calidad y, por ende, en interés. Los ecuatorianos se fueron acomodando quizá inspirados por su apodo de la Banana mecánica, mientras que los verdeamarelos ahora azulados intentaban mantener ritmo pero seguían sin encontrar el talento escondido en su tradición. El tiempo complementario se recordará por un gol anulado a Ecuador después de que el juez de línea señaló que la pelota había salido cuando en realidad seguía en el campo. Complotistas, absténganse.

cinematices.wordpress.com
Twitter: @cuecaz

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.