• Regístrate
Estás leyendo: Belle & Sebastian:los problemas tienen solución
Comparte esta noticia
Domingo , 16.12.2018 / 14:37 Hoy

Sonido & visión

Belle & Sebastian:los problemas tienen solución

Fernando Cuevas

Publicidad
Publicidad

Cual viajeros de los años 60´s instalados en el cambio de milenio, por momentos recordando la capacidad melódica de Simon & Garfunkel, el septeto de estudiantes escoceses entre quienes se encontraban Isobel Campbell (chelo), Sarah Martin (violín), Stevie Jackson (guitarra), Chris Geddes (teclados), Stuart David (bajo) y Richard Colburn (batería), conocidos con el nombre de una caricatura francesa y liderados por Stuart Murdoch, representa una alternativa estética dentro del rock que apuesta por los tonos pastel pero de trazo profundo y definido, dibujando paisajes de belleza cálida, nunca cursi, e invitando al placer de la música directa, como un día de campo lleno de genuinas emociones y sensibilidad a flor de piel.

Se presentaron en 1996 por partida doble, como para no dejar dudas sobre su convicciópn creativa con el atrayente Tigermilk, su álbum debut, inmediatamente complementado por If You´re Feeling Sinister, un clásico reciente que los convirtió prematuramente en un grupo clave de la escena noventera, más bien dominada por el hip-hop, la electrónica y el britpop: de pronto, se erigieron como unos bienvenidos extraños de camisas estampadas, cabelleras ñoñas y actitud desenfadada, con melodías que parecen demasiado cercanas incluso desde la primera escucha y una poética de fulgurantes y poderosas imágenes que buscan escarbar en la vida cotidiana.

Después de un trio de EP’s grabados en 1997 -Dog on Wheels, Lazy Line Painter Jane y 3.. 6.. 9 Seconds of Light- que dieron cauce a la ebullición creativa, firmaron el estupendo The Boy With the Arab Strap (1998), ya consolidándose como grupo de ineludible referencia, al que le siguió el EP This Is a Modern Rock Song (1998), continuando con la tendencia de sacar sencillos. Para abrir el milenio, grabaron Fold Your Hands Child, You Walk Like a Peasant (2000), su álbum más discreto a la fecha; los EP´s Jonathan David y I’m Waking Up to Us, ambos del 2001, y Storytelling (2002), su contribución sonora para la película de Todd Solondz, marcada por el desasosiego a lo largo de sus episodios.

Retomaron el camino señalado en sus inicios con el brillante Dear Catastrophe Waitress (2003), pletórico de un elusivo folkrock con letrística metafórica, describiendo realidades comunes entre dolorosas y esperanzadoras: las voces mixtas se entrelazan con trompetas contenidas y panderos campiranos que sacuden las telarañas mentales, dejando que las cuerdas sostengan canciones como tejidas a mano, casi de estética artesanal, tal cual se advertía desde sus primeros años y como se puede identificar en Push Barman To Open Old Woundstal (2005), valioso álbum doble que integra sencillos tempranos y algunos cortes de EP´s.

La vida como búsqueda problemática

Con el melódico The Life Pursuit (2006), los escoceses aferrados a la juventud como concepto, no como palabra (Bourdieu dixit) se mantenían en los terrenos del pop orquestal con el inconfundible aroma retro, cuidadosamente entreverado con finas composiciones de un pop literario en constante búsqueda, como la vida misma en la que a veces es mejor no llegar a encontrar, sino mantenerse en la indagatoria. El recopilatorio The BBC Sessions (2008) de rigor para los grupos británicos, antecedió a la conformación del proyecto alterno conocido como God Help the Girl, encabezado por el líder Murdoch y complementado por un trío vocal femenino y varios miembros de B&S, que firmó álbum homónimo en el 2009.

Por si nos quedara la duda acerca de una de sus temáticas favoritas, presentaron su siguiente obra con el evocativo y exploratorio título de Belle and Sebastian Write About Love (2010), manteniendo la cohesión acostumbrada y explorando, sin quitar un pie de sus territorios, algunos otros sonidos de raíces a lo largo de los once cortes, entre los que figuran Norah Jones y la actriz Carey Mulligan, dándole un toque fílmico a la canción titular. Otro compilatorio de sencillos y rarezas vio la luz bajo el nombre de The Third Eye Center (2013), en plan casi adivinatorio y prestidigitador, como buscando respuestas que de antemano se saben inexistentes.

Con el más puro sello de la casa expresado desde la melódica Nobody´s Empire, canción abridora con ese magistral juego de notas suspendidas, Girls in Peacetime Want To Dance (2015), obra que devuelve al grupo a la escena después de un silencio que alcanzó el lustro y en la que convive la efusividad carcaterística con cierta tensión contenida con diálogos entre las cuerdas y el piano, de pronto cediéndo pista y reflectores a rítmicas que coquetean con la algarabía de tiempos idos, ésos que uno cree que siempre fueron mejores aunque no se puedan volver a experimentar.

A finales del 2017 y recordando su tendencia de sacar EP´s, ahora como una estrategia frente a la cada vez menos común costumbre de escuchar discos completos, grabaron un trío de ellos que se editaron juntos en How To Solve Our Human Problems (2018), integrado como un larga duración que mantiene un enfoque claro que va de cierto aroma disco a evolutivas armonías pronto reconocidas y recuerda, de paso, que bien vale la pena mantener un actitud analítica frente las circunstancias que se presentan, evitando recetas simplonas y entendiendo las extrañas formas que adquiere la idea de juventud con el paso de los años.

Vienen a nuestro país durante la semana: como para olvidarse momentáneamente de los problemas, rememorar las épocas extraviadas y disfrutar de esta esencial banda en vivo.

cinematices.wordpress.com

Twitter: @cuecaz

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.