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Lunes , 15.10.2018 / 04:11 Hoy

Caleidoscopio

En busca de un sueño

Federico Ramos

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Para el Ing. Jorge Vázquez Flores

Reconocer el genocidio perpetrado a los aborígenes australianos por los colonizadores europeos y los que les siguieron, fue la principal razón del famoso "Perdón" solicitado por el Primer Ministro Kevin Rudd en 1968. Dicha acción reconoció el daño causado al despojarlos de su tierra, secuestrar a sus hijos, traerles las enfermedades y el alcohol que casi diezmaron su población, y, además, marginarlos de todo derecho políticos por décadas.

Sin embargo, aún habiendo implicado el reconocimiento de sus derechos sobre la posesión de su tierra y el otorgamiento de la ciudadanía australiana, a estas alturas de mi aventura viajera no logro entender o siquiera formular una reflexión sobre su futuro.

Parece ser que aquí nadie lo sabe, aunque no he podido hablar directamente con ninguno de ellos, pues son prácticamente inabordables para entrevistarlos o tan siquiera para platicar sobre sus anhelos y esperanzas, que las tendrán, aún en el contexto de su muy visible estado de pobreza, alcoholismo y marginación y su desentendimiento de su condición de "dueños" originales, sin aprovechar de manera directa su herencia cultural milenaria.

Lo irónico del asunto es que los que pidieron "Perdón" a los aborígenes y les "devolvieron" sus tierras, o sea, los blancos descendientes de los europeos que las explotaron por decadas, son los que las vuelven a explotar, pero ahora con el prurito de que las tierras, la mayoría de ellas Parques Nacionales de enorme riqueza, fueron rentadas por 99 años al propio gobierno, para que las administre a cambio del pago de "rentas" que permite a los aborígenes de todo el territorio vivir sin trabajar. Sí, vivir sin trabajar.

Qué ironía tan cruel para un pueblo cuya cultura y arte se expresa a través de su original modo de pintar o escribir pensamientos, guiados por el "Sueño" de sus antepasados: anhelos de felicidad que sintetizan el equilibrio entre naturaleza, tierra, agua y paisaje y aún lo expresan hoy en día a través de su arte pictórico inigualable. Dicen que origen es destino, aunque en este caso, el destino de este grupo humano tan peculiar, no esté muy claro.

Desde Australia, con efecto, un abrazo a mi suegro Ing. Jorge Vázquez.


federicoramos@prodigy.net.mx

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