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Miércoles , 14.11.2018 / 08:01 Hoy

Caleidoscopio

AMLO: sobre aviso no hay engaño

Federico Ramos

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La sentencia fue emitida de inmediato: “No permitiré ningún acto de corrupción en mi gobierno, sea quien sea, amigos o familiares, serán castigados si incurren en actos de corrupción” y advierte a sus colaboradores: “el buen juez por su casa empieza”.


Esta no es fue una promesa cualquiera o una postura tramposa y no se puede ver como un planteamiento meramente político; por el contrario, es la síntesis de un candidato ganador que tras 16 años de campaña aterriza en la realidad de un país enfermo de cáncer, con un enorme capital político, pero con muchas promesas que cumplir.


“No les vamos a fallar”. 


“No vamos a traicionar al pueblo de México”.


“Vamos a cumplir con todos los compromisos de campaña”.


Lo que resulta evidente es que no habrá cabida a pretextos, pues Andres Manuel tendrá control absoluto de la administración federal y del Congreso, y si quiere cumplir tendrá que que trabajar muy duro y muy fino, pues es tal la descompostura del carro en que apenas caminamos, que las tareas del taller para arreglarlo requieren pericia y carácter. 


Como quiera que lo veamos, incluso con todo el optimismo del caso, todo esto entraña un gran misterio, pues conocemos muy bien al eterno candidato opositor, al político en contra de todo y de todos, al personaje que endosa la culpa de todos los males a la “mafia del poder”.


Ya no habrá forma de hacerlo, pues por fuerza tiene que empezar a respaldar con sus hechos sus promesas. No obstante los retos y las dificultades que encontrará el nuevo gobierno, habrá sin duda espacio para que el primer mandatario crezca como líder de una nación que va a demandar congruencia, cumplimiento, hechos concretos, avances, resultados propios y de sus colaboradores y no más de lo mismo, más de lo que ya vivimos con Fox, quien arribando a la presidencia de la república con un gran capital político, lo tiró por la borda de manera lastimosa. 


Si AMLO quiere jugar en las grandes ligas, tendrá que aprender a medir sus palabras pues está claro que no hay soluciones mágicas y el peso de las expectativas incumplidas puede caerle encima más rápido de lo que imagina.


Ojalá y sea un gran estadista. Lo necesitamos con urgencia. 



federicoramos@prodigy.net.mx

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