• Regístrate
Estás leyendo: Nadar de muertito
Comparte esta noticia
Domingo , 27.05.2018 / 09:10 Hoy

Juego de espejos

Nadar de muertito

Federico Berrueto

Publicidad
Publicidad

Se advierte que el PRD poco aprendió de la tragedia de Iguala y del error de haber promovido a un presunto narcoalcalde, José Luis Abarca. La detención del presidente municipal de Cocula, Guerrero, Érik Ulises Ramírez Crespo, recién electo bajo las siglas de ese partido, es ominosa. La aprehensión fue en Morelos y el objetivo era el acompañante, el jefe de plaza de la organización criminal Guerreros Unidos, Adán Zenen Casarrubias Salgado, El Tomate. El tema ya no es la complacencia o complicidad de los dirigentes perredistas, sino la incapacidad para evitar que su partido se vea implicado en la selección de autoridades asociadas con el narcotráfico. Las policías de Cocula están directamente implicadas en la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. Es imperdonable negligencia de tal tamaño. No pueden o no quieren, da lo mismo.

El presidente Peña Nieto frente a los ediles de todo el país aludió al tema en la clausura de la Conferencia Nacional de Municipios, acompañado del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y de la procuradora Areli Gómez. La mayoría de los alcaldes ha hecho bien su trabajo, las cifras así lo revelan. Casos notorios de un cambio positivo se advierten: Ciudad Juárez, Chihuahua, Ahome, Torreón, Saltillo, la zona metropolitana de Monterrey, Tepic y muchas otras plazas más. Michoacán y Morelos, gobernados por el PRD, también han dado un giro positivo, pero Guerrero reitera la misma historia, en el mismo lugar de la tragedia.

La respuesta de la dirigencia del PRD es ridícula: culpar a la PGR porque no le vetó a sus candidatos en la pasada elección. La tarea del fiscal no es prevenir delitos, sino perseguirlos. Como lo señalábamos la semana pasada, las instituciones del Estado no son para anular los derechos de los candidatos a ser votados. Tampoco el INE tiene atribuciones para validar candidaturas que no sea el cumplimiento de los requisitos de elegibilidad estrictamente legales. Es responsabilidad de los partidos seleccionar y elegir candidatos. Ningún partido es infalible y es el caso de que el PRD pretendió trasladar su responsabilidad a otras instancias de autoridad, inhabilitadas para obsequiar la solicitud de validar candidaturas. Esto también es una llamada de atención para el expediente de los candidatos independientes.

Ser alcalde es un privilegio y una responsabilidad muy delicada. La reelección impone un reto mayor, toda vez que es predecible la colusión de los intereses dominantes en los municipios (incluyendo los criminales) con autoridades deseosas de reproducirse en el poder. Quienes advirtieron los riesgos fueron ignorados bajo la hipócrita tesis de que se vulneraba el derecho a ser votado. Ahora se está a tiempo para que los mismos ayuntamientos y los Congresos locales hagan su parte para que la reelección sea virtuosa y no una forma de pervertir la democracia, como sucede en el país vecino, donde la reelección acaba con la equidad y somete a los funcionarios a reelegirse al poder del dinero y de los factores de poder, en algunos casos los delictivos.

Ha sido lugar común la queja de los presidentes municipales sobre la dificultad financiera. Dos razones convergen: la insuficiencia de recursos y el abuso acumulado de muchos ediles y que se traduce en una deuda difícil de atender. Aún así, se advierte negligencia en muchos municipios en la generación de recursos propios, como es el hecho de que México tiene uno de los ingresos más bajos en materia de recaudación de impuesto a la propiedad, conocido como predial. También los órganos operadores de agua en su mayoría están en muy precarias condiciones financieras por la mala administración, los subsidios generalizados y la incapacidad para cobrar el consumo de agua.

La crisis municipal ha adquirido dimensiones apocalípticas en el tema de inseguridad. Cierto es que hay casos de éxito y administraciones ejemplares por los resultados. Como se señaló en Chihuahua: las buenas cuentas se presentan cuando hay coordinación entre poderes y órdenes de gobierno. El Congreso federal ha sido omiso para resolver el tema del mando único policial. Los resultados positivos que se presentan en algunas plazas no niega la necesidad de establecer nuevas bases constitucionales para que en zonas de inseguridad las fuerzas del orden tengan mando estatal o federal.

Es urgente una revisión sobre la situación hacendaria municipal. El impuesto a la propiedad inmobiliaria debe ajustarse a estándares internacionales y esto debe acentuarse en las localidades donde la recaudación es ridículamente baja. Por lo pronto es urgente que las autoridades ofrezcan información pública de los ingresos municipales en este rubro y emprender un plan nacional que sancione la negligencia y estimule los avances. Una sana política de ingresos y de gasto es el punto de partida para mejorar la calidad del gobierno municipal. Fortalecer la recaudación, acto muy impopular, es el primer paso para dejar de nadar de muertito.


fberruetop@gmail.com
Twitter: @berrueto

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.