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Sábado , 26.05.2018 / 22:49 Hoy

Columna de Esteban Picazzo Palencia

La violencia, socialmente construida

Esteban Picazzo Palencia

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La violencia afecta a muchos países, generando migraciones forzadas, violencia de género, acoso escolar, delincuencia, terrorismo, entre otras manifestaciones. Según la encuesta Latinobarómetro 2016, México ocupa la posición 9 de entre 18 países latinoamericanos respecto a la violencia intrafamiliar y contra las mujeres (85% de las víctimas). Esta violencia sufrida en la familia es considerada la segunda más dañina para un país, porque desde ella se transfiere la conducta violenta a otros campos: laborales, escolares, a la vida diaria, con consecuencias negativas en los niños y niñas por la experiencia de lo que ven, perciben, entienden y aprenden, y las repercusiones en su personalidad, comportamiento y actitudes en su vida adulta.

La violencia es un problema social, cultural, político y económico. Está arraigada en sociedades desiguales, con interacciones de dominación-sumisión entre hombres y mujeres, indistintamente. Es un comportamiento que ejerce poder sobre otro, domina, controla, intimida y humilla.

Investigadores señalan que la violencia intrafamiliar es la más nefasta para los niños y niñas, porque se da en su primer medio, su familia, y la escena agresor-víctima está representada por sus referencias fundamentales, su padre y su madre. En reciente investigación sobre el significado de la violencia para las y los jóvenes universitarios en Monterrey, estos expresaron en más del 50% una asociación con la violencia física; son los golpes lo más relacionado con la violencia. Afirman que "educando eficazmente se puede ayudar a evitar comportamientos violentos", y que "los actos violentos se explican frecuentemente por violencias sufridas en el pasado".

Es importante reflexionar sobre la influencia de la exposición a la violencia intrafamiliar durante la infancia, pues conlleva a los niños y niñas a una espiral de vulnerabilidad en la que pueden pasar de víctimas a agresores, reproduciendo el sistema violento a través de las generaciones.

DRA. MARÍA ESTELA ORTEGA RUBÍ

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