• Regístrate
Estás leyendo: ¿Qué onda con los empates?
Comparte esta noticia

Contra las cuerdas

¿Qué onda con los empates?

Érika Montoya

Publicidad
Publicidad

¡Hola chicos! y ahora sí que suene la campana porque traigo los guantes bien puestos... (EMOJI ENOJADO)

No es posible que los pleitos que son atractivos para los amantes del boxeo y para aquellos que no son tan fans, terminen en empate... que me perdonen los jueces, pero no hay moral con que a la hora de las puntuaciones les tiemble la pluma.

Se supone que esos oficiales de ring están más que entrenados para aguantar la presión - incluso un organismo propuso que se les taparan los oídos para que no influyeran los gritos de los fanáticos en las calificaciones, porque créanme que eso pasa - pero al parecer necesitamos ir más para allá.

No voy a decir nombres... pero ya la lista de jueces que meten la pata cada vez se hace más larga y ven, como la legendaria CJ Ross, las peleas de espaldas al ring. Ay ya sé, prometí que no diría nombres, ¿pero cómo evitarlo? (EMOJI CHANGUITO TAPANDOSE LA BOCA) Dan hasta ganas de repartir unos ganchitos.

Por ahí leí, no recuerdo en dónde, que una buena forma de evitar ese tipo de bodrios en las tarjetas era poner a ex peleadores a calificar las peleas y no se me hizo nada mala la idea. Y para muestra los boxeadores que cambian los guantes por el micrófono y se convierten en analistas, fuera de los gritos que luego se avientan, son los únicos capaces de decir lo que verdaderamente está pasando arriba del ring.

Vale la pena presionar un poco para que cada vez más ex boxeadores comiencen carrera como jueces, pues para mi gusto reduciría las decisiones polémicas y los fanáticos no tendríamos que aventarnos esos empates que nos dejan con un agridulce sabor en la boca.


¡Hasta el próximo round, chicos!


Twitter: @LaKiks

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.