• Regístrate
Estás leyendo: Un porqué de nuestro deporte chafa
Comparte esta noticia
Viernes , 21.09.2018 / 21:36 Hoy

Un porqué de nuestro deporte chafa

Publicidad
Publicidad

Tejido social. Así le dicen a eso que se chingó cuando el delgado hilo de los valores se rompió por el peso de las malas costumbres mexicanas.

Ahora, con el cuerpo inerte en el suelo, las autoridades toditas, como spot de radio mencionan esa palabra compuesta en sus discursos, en el intento de salvar al mundo de la inutilidad propia y heredada, y de nuestra por dejarnos seducir por la corrupción, la cultura del chingón.

Tengo una idea: deporte en las escuelas.

Ya sé, ya sé… sé qué me dirán las autoridades (si es que dicen algo). Que ahí están los programas, que junto a salud van contra los gorditos y las cosas esas, que la copa Tam y no sé qué.

No, es más que eso.

Hace días platicábamos un amigo y yo las carencias del futbol mexicano con la ampliación de la contratación de extranjeros en los clubes profesionales, y como el futbolista nacional pierde oportunidades ante ello.

Por supuesto, la producción de deportistas en México no es competitiva, no hay herramientas, ni recursos para fomentar el deporte profesional. Ahí es deficiencia de los clubes de no fortalecer esa responsabilidad social y moral, pero ‘x’, Femexfut.

Pero mi punto es por otro lado, hacer deporte no es aspiracional en este país, a menos que, o sea muy cabrón, o seas medio cabrón pero con billetes.

Y esto es futbol, el deporte nacional por excelencia. Pregúntenle a karatecas, beisbolistas, gimnastas, pugilistas, atletas, jugadores de futbol americano o basquetbol, que en alguna competencia (internacional) tienen que andar boteando o ROGANDO a los gobiernos un apoyo que debería ser obligatorio…

¡No sean cabrones, tómense la foto desde antes de las medallas! En EU el deporte colegial es casi profesional. Cuestión cultural, todo empieza desde abajo.

El sistema educativo no toma en serio la competencia deportiva, olvidemos que desde primaria; ni secundaria ni bachiller tienen recursos, incentivos, planeación, nada que motive a por lo menos ser buenos haciendo una disciplina, oportunidades para que al tejido social no se lo lleve... eso.

De ahí, las universidades podrían tomarse en serio también esto, el deporte amateur como una aspiración, por lo menos a ser mejor ser humano.

Pero la educación mexicana y la carabina de Ambrosio; chingao, no pueden ni completar la cuota magisterial ni planes antiobesidad, ni escuelas de tiempo completo, ni... bueno, olvidémoslo.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.