• Regístrate
Estás leyendo: Corte de caja y año nuevo
Comparte esta noticia

Verdad amarga

Corte de caja y año nuevo

Enrique Sada Sandoval

Publicidad
Publicidad

Dicen que en los finales se suelen agolpar no solo las emociones propias de toda obra o etapa que de algún modo concluye sino también los mejores rescoldos; esto es, aquella ceniza ardiente del carbón que de algún modo, luego del incendio voraz que le diera formas, se mantiene encendido, negándose a morir o apagarse. 


En este mismo tenor, si por rescoldos nos atenemos a los últimos destellos, hechos o pinceladas en cuanto a lo que desde el acontecer político se refiere, entonces bien podremos concluir que en lo que respecta al ámbito de lares publicae en nuestro país entonces lo que ha venido sucediendo desde la segunda mitad del año que fenece seguirá igual—prolongándose—al menos durante lo que toca a los primeros seis meses del 2019. 


Si la improvisación constante, pecado capital de la clase política mexicana, ha venido a convertirse en el lugar común del nuevo gobierno federal desde el primero de diciembre, entonces podremos estar seguro de que sin importar lo que venga en el ámbito de la política exterior o en el panorama internacional más inmediato, en nuestro país se seguirá improvisando, y por ende tropezando, en cada decisión y en cada capricho de quien por fortuna o por desgracia vino a ser ungido o legitimado por cerca de 30 millones de mexicanos desde el pasado mes de julio.

El problema en este caso es que el resto del mundo está cambiando, pero nuestro país parece seguir anclado a lo peor de su pasado. 

Por una parte, nuestro vecino al norte del Río Bravo—el “eterno invitado de piedra” como solía referirlo el historiador José Fuentes Mares en Génesis del expansionismo americano—ha dado un golpe de timón en lo que respecta a su tradicional política intervencionista, concretamente en Siria y Medio Oriente (generando la renuncia del legendario General Mattis a la Secretaría de Guerra) en tanto en Hispanoamérica Jair Bolsonaro ha logrado atraer para Brasil las inversiones y capitales que han huido de México ante la falta de certeza jurídica e institucional que la cancelación arbitraria del NAICM vino a generar en consecuencia.

Por otra parte, la vuelta al estatismo tradicional del Viejo régimen, y al más puro estilo de alguien a quien el Infierno aún no reclama( como Luís Echeverría Álvarez) nada nuevo ni nada bueno augura al menos para el sexenio que aún despunta con toda una serie de promesas de campaña rotas. 



enrique.sada@hotmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.